Desidia o boicot conservador en el Ayuntamiento de Chamartín de la Rosa (1933)


El socialista Manuel Horcajada Castellanos fue el primer alcalde de la República en la localidad madrileña de Chamartín de la Rosa. La composición del Consistorio a partir de 1931 era de la siguiente manera: once concejales socialistas, tres radical-socialistas, nueve radicales y el denominado bloque monárquico.

La situación en el Ayuntamiento de Chamartín no era muy buena a la altura de 1933, como denunciaba “El Socialista” en su número de 21 de abril (7553). Al parecer, se había convertido en costumbre que en los últimos tiempos las sesiones tenían que desarrollarse en segunda convocatoria y con escaso número de concejales. Asistían regularmente los socialistas, los radical-socialistas, y uno o dos radicales (lerrouxistas), frente al resto de los miembros del Partido Radical y los ediles monárquicos, que ya no comparecían. ¿Boicot o desidia?

Sin pretender aventurar una causa, algunas pistas pueden ser tenidas en cuenta si comprobamos lo que ocurrió en algunas sesiones recientes del Consistorio.

En una sesión ordinaria celebrada hacia poco tiempo de la noticia publicada se había intentado debatir la sanción a un funcionario por una falta grave cometida en tiempos de la Dictadura de Primo de Rivera. Hubo que votar dos veces y no se pudo tomar resolución alguna porque faltaba el número necesario de concejales para hacerlo.

Este hecho se había producido ya en otras votaciones sobre créditos y otras materias. En consecuencia, el alcalde socialista había impuesto multas a diez concejales por la falta injustificada de la sesión antes mencionada, celebrada el 12 de abril.

La cuestión de la inasistencia volvió a aparecer en el debate de la sesión celebrada el día 21 de abril cuando el concejal Somolinos intervino para protestar porque había concejales que acudían a las oficinas municipales para gestionar licencias, pero no cumplían con las obligaciones de su cargo, dificultando la marcha de los asuntos municipales.