Louis Blanc después de la Segunda República


Louis Blanc ha pasado a la Historia del socialismo por sus aportaciones teóricas contenidas en su principal obra, La organización del trabajo (1839), y que hemos estudiado en otro trabajo.

También es fundamental su visión sobre la Revolución Francesa en otra obra que comenzó a publicar en 1847. Por fin, su participación en el Gobierno Provisional cuando triunfó la Revolución de 1848 es muy importante. Intentó, aunque sin éxito, la creación de un Ministerio del Trabajo, pero sí fue nombrado el responsable de la Comisión del Gobierno para los trabajadores, para encargarse de todo lo concerniente al mundo laboral. Sus aportaciones teóricas tendrían mucho que ver con el establecimiento de los Talleres Nacionales, ya que se basarían, en gran medida en los talleres sociales que ideó en su principal obra teórica. Los Talleres Nacionales se encargarían de ofrecer trabajo a los parados de París, y estarían dirigidos por el Estado, que suministraría las obras donde los desempleados podrían ocuparse y de pagar a los contratados. Estos Talleres desaparecieron cuando la Segunda República comenzó a dar un giro conservador en la primavera de 1848.

Pues bien, en este trabajo nos centraremos en la vida y obra de Louis Blanc después de la Segunda República.

Nuestro protagonista pudo escapar in extremis de Francia hacia Bélgica para pasar a Inglaterra. En el exilio escribió una serie de artículos donde se defendió del juicio al que fue sometido, y que luego fueron editados en Bruselas en 1850. También escribió en el exilio una obra donde negaba su responsabilidad en el establecimiento de los Talleres Nacionales, Appel aux hommes gens. Pudo desarrollar un intenso trabajo de investigación en el Museo Británico para poder completar su Historia de la Revolución Francesa, que terminó de publicarse en 1862. También escribió una obra sobre la propia Revolución de 1848, que había comenzado como una respuesta a una obra publicada en Inglaterra sobre este hecho histórico. En Londres pudo desarrollar su dimensión masónica.

Blanc no regresó a Francia hasta que no cayó el Segundo Imperio a raíz de la derrota de Sedán en 1870. Sirvió en la Guardia Nacional, y en 1871 fue elegido diputado en la Asamblea Nacional, donde hizo una defensa activa de la necesidad de establecer una república, algo que no estaba del todo claro en estos momentos.

Blanc no se sintió a gusto con la Comuna de París a la que consideró excesivamente extremista, pero luchó en los años setenta para atemperar la intensa represión que sufrieron los comuneros. A pesar de su edad -Blanc había nacido en 1811 en Madrid- y de su enfermedad no renunció a seguir con la actividad parlamentaria dentro de la Unión Republicana, acercándose a los postulados de Gambetta y del cada día más importante, Clemenceau. Blanc criticó con energía las Leyes Orgánicas de 1875. Recordemos que, curiosamente, la III República no nació en una Asamblea Constituyente, y no se dotó de una Constitución. Durante cinco años la República fue un régimen de hecho, más que de derecho, y en peligro de ser sustituida por una restauración monárquica. En el año 1875 se dio un paso en la consolidación del régimen republicano con la aprobación de las Leyes Constitucionales, y que se completaría en 1879 con la elección de un presidente plenamente republicano. Las Leyes Constitucionales se votaron por la Asamblea y vendrían a hacer las veces de una Constitución. Eran tres Leyes. El 25 de febrero se aprobaba la que organizaba los poderes públicos. La relativa al Senado era aprobada un día antes y, por fin, la que regulaba las relaciones entre los poderes lo era en el mes de julio. En el proyecto de la Ley sobre los poderes públicos no se mencionaba la forma de Estado, es decir, no se proclamaba que Francia fuera una República. Al final, se introdujo una enmienda que aludía a que el presidente de la República sería elegido por mayoría absoluta por el Senado y por la Cámara de Diputados, que se reunirían en Asamblea Nacional. Fue aceptada por un solo voto de diferencia. Lo curioso es que Francia tendría una República por una enmienda, no por un artículo que así lo proclamase.

Louis Blanc murió en Cannes en diciembre de 1882.