Los socialistas en Chamartín de la Rosa (1900-1929)


El término municipal de Chamartín de la Rosa, al norte de Madrid, era muy amplio a comienzos del siglo XX. Comprendía una extensión que iba desde Tetuán de las Victorias hasta el norte de Ciudad Lineal, y por el sur hasta lo que son las actuales calles madrileñas de Concha Espina y Ramón y Cajal. Tetuán era la gran barriada obrera del norte. Allí pasó a estar el Ayuntamiento de Chamartín en los años ochenta del siglo XIX, habida cuenta de su dimensión demográfica.

En los años treinta se inauguró el edificio que luego ha pasado a ser la actual junta municipal. El pueblo de Chamartín de la Rosa fue anexionado a Madrid en 1948. Se constituyó el distrito de Chamartín, que acogió el barrio de Prosperidad, pero la parte de Tetuán, al otro lado de la Castellana, pasó a ser distrito propio. Este aspecto es interesante para la historia del socialismo porque, como veremos, la Casa del Pueblo de Chamartín de la Rosa se construyó en Tetuán. Aún existe, y hoy es la sede de la Agrupación Socialista de Tetuán, y no de Chamartín.

Sabemos que Chamartín tenía una Federación local de la Internacional, a principios de 1873, en tiempos de la Primera República. También había un Centro Católico Obrero en Tetuán, en la calle del mismo nombre, número 12, como núcleos del primigenio movimiento obrero en la zona.

Existen indicios de que la Agrupación Socialista de Chamartín existía a principios del siglo XX. También se crearon, en su día, las Juventudes Socialistas. La Casa del Pueblo de Chamartín de la Rosa abrió sus puertas el 1 de mayo de 1911, en la calle Garibaldi, número 8, hoy calle Azucenas. Era propiedad de la Agrupación. La obra fue realizada por los militantes y simpatizantes sin recibir retribución alguna. Otros nos hablan de la inauguración en 1914, con la presencia de Pablo Iglesias. La fundación de la Casa del Pueblo en la barriada de Tetuán debió obedecer al fuerte crecimiento de la zona con mucha población obrera, frente al núcleo, más rural, originario de Chamartín de la Rosa. Fue incautada al terminar la guerra civil para fines del Movimiento Nacional. En 1977 fue devuelta al Partido, y hoy es, como decíamos anteriormente, la Agrupación de Tetuán.

Los socialistas de Chamartín tuvieron un evidente protagonismo en la huelga general de 1917, en una concentración en Cuatro Caminos para impedir que salieran los tranvías. Hubo duros enfrentamientos. Los huelguistas se distribuyeron por Chamartín, Ciudad Lineal, la Guindalera, Prosperidad.., fuera de los límites ya de la población.

Un aspecto fundamental de los socialistas de Chamartín de la Rosa fue su labor pedagógica en favor de los hijos de los obreros. En la Agrupación Socialista se crearon dos escuelas mixtas. Intentaban paliar la escasez de escuelas en Tetuán, barrio especialmente deprimido. Desde el principio tuvieron muchos problemas económicos y la Agrupación se quejó en repetidas ocasiones de esta situación. Se solicitaron ayudas a entidades de la Casa del Pueblo de Madrid. Disfrutaban de una módica subvención municipal hasta el año 1927 que fue anulada. Las reclamaciones fueron continuas sin ningún éxito hasta la llegada de la República.

Conocemos a una de las maestras que dirigió estas escuelas: Luisa Calderón. En 1926 se fundó una tercera escuela, en la calle Rosario Romero, en el barrio de los Pinos. Juan Francisco Torollo era su maestro.

A pesar de los problemas, las Escuelas hicieron una gran labor pedagógica. Se sabe de exposiciones y visitas, como la que se realizó en 1927 a la Escuela Nacional de Puericultura. Importantes también se celebraron varios ciclos de conferencias pedagógicas a finales de ese mismo año con los maestros de las escuelas de Chamartín y de otras escuelas socialistas y laicas, con el fin de difundir la cultura entre los obreros de Tetuán.

Los locales de las escuelas no eran suficientes para poder atender las peticiones de ingreso. Además, se quería elevar el rango de las escuelas de unitarias a graduadas. En Asamblea extraordinaria de la Casa del Pueblo se aprobó un plan de reformas: construcción de un salón con escenario para 500 personas, para dar clase a los alumnos/as y como lugar de audición y representaciones para la Rondalla y Cuadro Artístico de la Agrupación. El coste se sufragaría por cuestación de los militantes y simpatizantes, y por donaciones de sociedades, para lo cual se emprendió una campaña. Pero al comenzar la República no se habían empezado las obras.

Otra de las aportaciones de los socialistas fue el impulso que dieron a las colonias de viviendas, aún visibles en el sureste del actual distrito de Chamartín. La colonia socialista nació como Cooperativa obrera para la realización y compra de viviendas baratas, en virtud de la Ley de 1912. La iniciativa partió de Pablo Iglesias y Jaime Vera. La cooperativa se constituyó en 1919, integrada por 116 personas, miembros de las organizaciones afiliadas a la Casa del Pueblo de Madrid, aunque otras fuentes hablan de que en 1918 comenzaron las obras. El arquitecto fue Manuel Ruiz Senén. La cooperativa tenía una junta directiva y una asamblea general para controlar las cuentas y cuotas al INP, además de mantener el orden, higiene y conservación de las viviendas. Se adquirieron los solares con los créditos del INP, en los números pares de la actual avenida de Alfonso XIII, a “Fomento de la Propiedad, S.A.”, al precio de 62 cts. el metro cuadrado. Se estableció una cuota mensual de 4 pts. para la adquisición de las viviendas mayores y 2 pts. para las menores. Las mayores costaron 19.000 pts. y las menores, 12.000. Las casas tenían elementos decorativos a ladrillo visto. Las viviendas grandes ocupaban 200 metros cuadrados, con dos plantas de algo más de 60 metros cuadrados cada una, un pequeño jardín de 20 metros cuadrados y un patio trasero de 35 metros cuadrados. En la planta baja estaba el comedor, la cocina, dos habitaciones y un vestíbulo. En la planta superior había cuatro dormitorios y un trastero. El cuarto de baño se encontraba en el patio al lado de la cocina. Las casas pequeñas ocupaban la mitad de terreno que las grandes, con dos plantas de unos 45 metros cuadrados cada una, un corral o patio trasero de 35 metros y un jardín delantero de 20 metros. En la planta baja había salón, comedor y cocina. En la segunda existían tres dormitorios y uno de ellos tenía desván. El cuarto de baño se localizaba como en las casas grandes. Las primeras casas se inauguraron en la calle Howard (el padre del concepto de ciudad-jardín), hoy de los Narcisos, con vuelta a la calle Pablo Iglesias, hoy Alhelíes. Eran 21 casas, terminadas en 1921 y sorteadas entre los afiliados, aunque otra fuente habla del año 1920.

En 1924, en tiempos de Primo de Rivera, se promulgó un Decreto de Casas Baratas para promover las viviendas para policías, pero la Casa del Pueblo lo aprovechó y construyó 87 casas nuevas, y se compraron 10 a “Fomento de la Propiedad”, con lo que se pudo cubrir la demanda de los cooperativistas.

La colonia socialista se terminó definitivamente en 1928. Los límites de la colonia socialista estarían entre las actuales calles de Alfonso XIII, Narcisos, Alhelíes, Celindas, Santoninas y Jacintos. La zona total estaría entre 5 y 6 hectáreas. No existe una tipología definida en el trazado, que se adapta a la topografía del terreno.

La cooperativa dio más servicios que el de la vivienda. Había una cartilla de trabajo, cuyo fin era ayudar al cooperativista que se quedaba en paro. Podía pedir un préstamo a la cooperativa y devolverlo cuando pudiera. Existía una escuela para los niños de la colonia con un profesor y una profesora, y clases nocturnas para los adultos, así como conferencias, conciertos, recitales, teatro y cine. En ese local se encontraba el “casinillo” para juegos, pero no de cartas. Las reglas eran muy estrictas. Conocemos el nombre de dos maestros de la escuela de la Cooperativa: Bernabé Hernández Gómez, que llegó a ser presidente del grupo de Maestros Laicos de Madrid. También estuvo enseñando Gertrudis Granados.

La cooperativa fue extinguida por el Estado franquista el 11 de octubre de 1939, que se incautó de sus bienes. Todo desapareció, inclusive la escuela. En los primeros años de la democracia se rindió homenaje a Santiago Pérez Infante, fundador y presidente de la institución.