El Periódico | 1886
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actualizado 1:00 PM UTC, Mar 29, 2017

Más Historia y Vida

Reflexiones sobre el socialismo utópico francés

El surgimiento del socialismo utópico en la Francia del XIX y no, curiosamente, en Inglaterra, a pesar de la importancia de Robert Owen, y donde había triunfado la Revolución Industrial, obedece a las distintas características políticas, intelectuales y sociales de ambos países. Las energías del cambio social y político en Gran Bretaña fueron absorbidas, de forma más pragmática que en el continente, tanto por la lucha para alcanzar el reconocimiento del derecho de asociación obrera, conseguido con mucho sacrificio y cristalizado en los poderosos Trade-Unions, como por el surgimiento del movimiento cartista empeñado en democratizar un sistema político liberal que impedía, a través de varios mecanismos, la participación política de la inmensa mayoría de los británicos. En cambio, en una Francia mucho menos industrial y, por lo tanto, con menos proletariado, pero con una profunda tradición intelectual, política y revolucionaria, se generó un caldo de cultivo del que surgieron una serie de pensadores que reflexionaron sobre las contradicciones de la industrialización y acerca de sus consecuencias sociales.

Segunda Internacional y Colonialismo

El debate sobre el colonialismo en la Segunda Internacional refleja claramente la división en el seno del socialismo a principios del siglo XX entre las dos grandes posturas del mismo: la reformista y la revolucionaria. Por eso constituye un tema de gran interés en la Historia del socialismo.

Los socialistas represaliados de Belmonte de Tajo (Madrid)

Gracias a la intensa y fecunda labor de la Fundación Pablo Iglesias en su Diccionario Biográfico del Socialismo Español conocemos la biografía de muchos y muchas socialistas, así como, la intensa represión que sufrieron de todo tipo: asesinatos (paseos), ejecuciones, incautaciones, depuraciones y cárcel. Siguiendo la información que se nos brinda recordamos en este breve, pero intenso artículo, a los socialistas de la localidad madrileña de Belmonte de Tajo, duramente represaliados por el franquismo.

La fuerza del socialismo en Finlandia a comienzos del siglo XX

Finlandia había pertenecido a Suecia durante la época moderna, pero en tiempos de las guerras napoleónicas pasó a depender de la Rusia zarista. El zar Alejandro I había firmado con Napoleón el Tratado de Tilsit en 1808, que le dejó las manos libres para ocupar Finlandia. Por el Tratado de Friedrickshamamn (1809), el país pasó a ser un Gran Ducado con autonomía en diversas materias: Dieta parlamentaria propia, ejército, moneda, etc..

La Comuna de París y el PSOE

En estos días que se conmemora la efeméride de la proclamación de la Comuna de París pretendemos estudiar cómo este capital episodio de la Historia del movimiento obrero tuvo un protagonismo destacado en el seno del socialismo español, como podremos comprobar a través de “El Socialista”.

El socialismo portugués en el siglo XIX

A mediados del siglo XIX comenzaron a penetrar las ideas socialistas en Portugal. En 1850 se fundó el primer periódico socialista, el Ecco dos Operarios. Los intelectuales intentaron influir con ideas y mensajes socialistas sobre una escasa clase proletaria. En este sentido es significativo comprobar cómo en ese mismo diario socialista se hablaba del deseo de muchos trabajadores de convertirse en capitalistas, de hacerse con propiedades. Habían sido campesinos y habían huido del campo para intentar entrar en la sociedad burguesa urbana. Pero era harto difícil, dado el atraso de la Revolución Industrial lusa. Una salida sería la emigración hacia el Brasil. El socialismo portugués no fue muy poderoso en sus inicios, a pesar de que dio figuras muy comprometidas. Perdió fuerza frente al republicanismo, la apuesta progresista que pretendía acabar con el sistema liberal del rotativismo político, y que suponía el acceso al poder por turno o rotación entre los dos partidos de la familia liberal. Esta alternativa pasaba por instaurar una república democrática, pero sin tocar la estructura social del país.

El inicio del socialismo en Rumanía

El socialismo rumano, habida cuenta de la escasa industria y de la falta de una moderna clase trabajadora en el país, se limitó durante mucho tiempo a un núcleo de activistas y pensadores. Esos intelectuales tenían una clara influencia cultural occidental, especialmente francesa, pero también suiza. La segunda gran influencia procedía de Rusia, mucho más cercana, gracias a la existencia en el país de refugiados rusos. La figura clave en una primera etapa del socialismo en Rumanía sería Constatin Dobrogeanu-Gherea, que había nacido en lo que entonces era territorio ruso en Ucrania en el año 1855. Fue el introductor en Rumania del marxismo, además de ser clave para la renovación intelectual del país, especialmente desde la revista “Contemporaneul”. Allí defendió la idea del artista comprometido, e hizo una interpretación o aplicación del marxismo al campo de la estética. Dobrogeanu, además, defendió que el proceso de implantación de la superestructura política y jurídica en los países subdesarrollados podía ser anterior a los cambios económicos que, según el marxismo, debían producirse antes. También escribió sobre la servidumbre en Rumania, ya que el país seguía con estructuras claramente feudales.