El Periódico | 1886
     Suscríbase gratis
actualizado 4:19 PM UTC, Feb 19, 2017

Más Historia y Vida

El PCE y la transición: nuevas aportaciones

Con la aparición en estos dos últimos años de los libros de Fernando Hernández, Los años de plomo. La reconstrucción del PCE durante el primer franquismo, 1939-53 y de Carme Molinero y Pere Ysás, De la hegemonía a la autodestrucción. El PCE, 1956-1982, la historiografía sobre el comunismo español ha dado un salto de gigante. Desde el pionero y periodístico, aunque útil, libro de Gregorio Morán, Miseria y grandeza del PCE, 1939-1985 (1986), muy centrado en explicar quiénes eran y qué discutían los comunistas españoles, han aparecido obras relevantes, por ejemplo, de Martín Ramos, Treglia, Andrade o Pala, que se ocupaban de casos regionales, de la guerrilla de posguerra o de la implantación en el movimiento obrero, además de muchas biografías.

Las mujeres socialistas en la Segunda República y la Guerra Civil

El éxito de las mujeres socialistas a la hora de incorporar sus demandas e ideas a los programas de las distintas organizaciones, no se combinó con una presencia importante de las mismas en tareas de responsabilidad. En los distintos Congresos del PSOE que se celebraron su presencia fue más bien testimonial. Hubo muy pocas delegadas. Al menos, Margarita Nelken consiguió ser elegida vicepresidenta del Congreso del PSOE de 1932. En la Ejecutiva del Partido solamente estuvo como vocal Virginia González en 1915, siendo elegida para la nueva Secretaría Femenina en el Congreso de 1918, pero esta función desapareció al poco tiempo. Se volvió a discutir, sin mucho éxito, a mediados de los años veinte.

El programa político socialista sobre las mujeres hasta la Segunda República

El Partido Socialista terminó por incorporar en sus programas las reivindicaciones femeninas, habida cuenta del trabajo de las militantes y porque comenzó a ser un tema importante en la España de los primeros decenios del siglo XX. El programa de 1918 incluyó las reivindicaciones sobre el trabajo femenino, ya algo tradicional, el voto, la igualdad civil, abolición del trabajo a domicilio y creación de Casas de Maternidad. El Congreso Nacional de 1929 de Juventudes Socialistas incluyó las reivindicaciones femeninas de derechos civiles y contra la discriminación legal sobre adulterio, abandono del hogar y asesinato de la mujer infiel, libertad para disponer de los propios bienes, el derecho al voto, obligación del Estado de atender a las madres solteras, y creación de un cuerpo femenino para cuidar a los hijos de las obreras. También se reivindicó el derecho al divorcio.

La creación del SPD

En esa década de los años sesenta del siglo XIX nacieron en Alemania distintas asociaciones obreras. Entre ellas, destacaría la Asociación General de Trabajadores Alemanes, creada en 1863 y liderada por Ferdinand Lassalle. Esta organización socialista, implantada en Prusia, era de tendencia reformista y no marxista; de hecho, sus dirigentes entablaron relaciones con Bismarck intentando que el Estado adoptara un programa de política social.

El Frente Popular

Con ocasión del ochenta aniversario de las elecciones de febrero de 1936, el catedrático de la Universidad Autónoma de Barcelona, José Luis Martín Ramos, ha publicado el libro de síntesis El Frente Popular, subtitulado “Victoria y derrota de la democracia en España”. Martín Ramos es uno de los principales estudiosos del socialismo y del comunismo español, así como de la guerra civil en Cataluña. Formó parte de la dirección del primigenio PSC Congrés, ha dirigido la revista L´Avenc y es responsable del archivo de organizaciones socialistas de la Fundación Rafael Campalans.

El PSOE y la Gran Guerra

Los socialistas españoles adoptaron muy pronto una postura ante el estallido de la Primera Guerra Mundial. El 2 de agosto de 1914 publicaron un manifiesto en el que se acusaba al imperialismo y al capitalismo de ser los verdaderos causantes del conflicto, exigiendo al gobierno español la neutralidad, y se reiteraba la postura favorable del PSOE para que se abandonase Marruecos, conflicto que se había iniciado en 1909. En este sentido, el socialismo español era fiel al internacionalismo.