ARTÍCULO: José Luis Rodríguez Zapatero


Unas elecciones para el futuro


Las elecciones municipales y autonómicas, del 25 de mayo, van a ser la puerta del cambio político en España. Después de muchos años, en los que el Partido Popular no sólo no ha sido capaz de ofrecer respuestas a los problemas de la gente, sino que los han incrementado, los ciudadanos y ciudadanas son conscientes de la necesidad de elegir gobernantes con capacidad para escuchar sus demandas y trabajar con ellos. La política tiene que volver a ser una herramienta útil para hacer una sociedad más justa y más libre, que es, en el fondo, más humana.
Los socialistas vivimos una etapa esperanzadora y nos presentamos a estas elecciones como un Partido sólido y responsable. Un Partido que pone sus ideas al servicio de la ciudadanía tras un proceso muy intenso de renovación y modernización, que se ha realizado escuchando y atendiendo todas las voces y gestos que nos llegaban desde la sociedad. Un Partido que pone en el centro de su acción política la mejora de la calidad de vida de los ciudadanos, la participación política y la profundización en los valores y convicciones democráticas y sociales, que siempre han guiado nuestra acción.
Todos sabemos que el PSOE se ha convertido en el instrumento de muchos ciudadanos que va a transformar España en los próximos años. Desde el 25 de mayo en nuestros pueblos y ciudades, en nuestras Comunidades Autónomas, y a partir del 2004, desde el Gobierno de la Nación, trabajaremos por una España más democrática, cohesionada y avanzada socialmente. Los socialistas trabajamos para devolver el poder a los ciudadanos y ciudadanas para que la democracia sea una creación colectiva, porque España es una tarea que nos incumbe a todos y en la que nadie sobra. Y para ello tenemos que trabajar desde la ilusión y la responsabilidad.
Para ello, les pido a todos los militantes y simpatizantes un esfuerzo suplementario. Sé que los socialistas de toda España trabajan duro para explicar nuestro proyecto. Les pido que redoblen esos esfuerzos. Que sean capaces de abrirse más a la gente, de atenderla más, de escucharla más aún. Les pido la humildad y el orgullo en la exposición de las ideas que siempre han hecho del PSOE un partido al servicio de la democracia y de la justicia.
En nuestro país se ha producido desde 1996 un deterioro general en la calidad de vida de los ciudadanos. La vivienda, la precariedad laboral, el desempleo, los bajos salarios, la supresión de derechos sociales, la inseguridad ciudadana y laboral, la incapacidad para frenar los malos tratos a las mujeres o la falta de guarderías son problemas que acucian el día a día de los ciudadanos y ciudadanas de España. Todo ello es consecuencia de la gestión del Partido Popular, caracterizada por negarse a escuchar las peticiones de paz de la gente, por el desprecio del medio ambiente, por la prepotencia y la crispación, por mirar hacia otro lado. Gracias a la gestión del Partido Popular los ciudadanos y ciudadanas viven hoy con más incertidumbre y más inseguridad que en 1996.

Los socialistas tenemos que ofrecer soluciones a los retos de convivencia y bienestar que nos plantean los nuevos tiempos. Hemos trabajado intensamente desde nuestro último Congreso Federal y sabemos ofrecer esas respuestas, recogidas en los Programas Electorales que presentamos a las elecciones autonómicas y municipales. Propuestas que nacen con vocación de futuro, y que no son promesas que se hacen para olvidarlas el 26 de mayo: son compromisos que refrendamos con nuestro trabajo y nuestra ilusión, con nuestra responsabilidad. Nuestros Programas son un pacto con la ciudadanía.
Junto a esas propuestas innovadoras, sociales y participativas, el PSOE se presenta también a estas elecciones con equipos jóvenes, con equipos preparados y capaces. El trabajo de equipos socialistas en muchos Ayuntamientos y Comunidades Autónomas avala nuestra capacidad para la gestión y para la mejora de la calidad de vida de los ciudadanos.
El PSOE tiene muchas ideas, mucha experiencia y mucha capacidad acumulada para hacer una sociedad de personas más libres e iguales. Los ciudadanos y ciudadanas de nuestro país lo saben.
Porque durante muchos años los socialistas hemos dado ejemplo de buen hacer en decenas de ciudades de toda España, donde se ha avanzado en la participación, el empleo, la atención a las familias o la vivienda. La lista de ciudades que los socialistas podemos poner como ejemplo sería interminable. Millones de ciudadanos españoles que no dudan en confiar en nuestros equipos, en nuestros Alcaldes y Alcaldesas, saben que somos capaces de hacerlo bien, de preocuparnos por ellos, de atenderlos y trabajar para solucionar entre todos los problemas de nuestra sociedad. Mientras el gobierno del Partido Popular era incapaz de atender las demandas de los ciudadanos, los Ayuntamientos socialistas se han convertido en instrumentos útiles para la convivencia, la solidaridad y la creación de espacios habitables y humanos.
También en las Comunidades Autónomas hemos dado ejemplo de sensibilidad por el medio ambiente, por los derechos de los mayores y de las familias, por las nuevas tecnologías, la investigación o la educación. También nuestras Comunidades Autónomas han sido ejemplo de utilidad a los ciudadanos, herramientas para frenar la insolidaridad y el desdén por los derechos sociales que ha caracterizado la gestión del Partido Popular allá donde gobierna.

E l 25 de mayo se abre una nueva etapa en la historia de la democracia española, que va a ser liderada por el PSOE, pero en la que todos los ciudadanos y ciudadanas van a contar, con sus opiniones y su trabajo, con sus ideas. Una nueva etapa de más democracia, de más derechos sociales y para las familias. Una etapa en la que las formas políticas también se van a transformar, porque no tiene que haber lugar para el insulto y la crispación de las que el gobierno Aznar ha hecho gala siempre, especialmente durante los últimos meses. Los socialistas hemos dado ejemplo de comportamiento político haciendo oposición útil. También tenemos que dar ejemplo de gobiernos útiles, dialogantes y sobre todo capaces de escuchar y de llegar a acuerdos.
Nuestro talante forma parte de nuestro proyecto.
Por eso pido a los militantes y simpatizantes un comportamiento de personas honestas, ilusionadas, trabajadoras, responsables. Los malos gestos, los malos modos, los insultos, el desprecio a los ciudadanos, a los trabajadores o al adversario político no pueden tener cabida en el proyecto del socialismo de los ciudadanos porque son patrimonio de la peor derecha, que es la que nos gobierna.
Tenemos en nuestras manos el reto del futuro. Contamos con la ilusión de la gente para construir la España de la esperanza desde las ciudades y las Comunidades Autónomas. Y todos los socialistas somos necesarios, ahora más que nunca, para hacer realidad este proyecto de todos y todas.