Entrevista: María Teresa Fernández de la Vega
María Teresa Fernández de la Vega
“Este es un Gobierno que cumple”
Es una mujer de aspecto frágil, demasiado delgada tal vez, pero su figura se agiganta cuando empieza a hablar de sus pasiones, de su actividad: “éste es un reto tan bonito que vale la pena, no es para quejarse sino todo lo contrario”, nos dice mientras nos preparamos en su despacho, en el Edificio de Semillas del complejo del Palacio de La Moncloa, para recoger sus palabras para los lectores de El Socialista. Es de los políticos -mujeres y hombres- que no pregona su sacrificio por los demás sino su agradecimiento a los ciudadanos por el inmenso caudal de confianza dado. María Teresa Fernández de la Vega nació en Valencia, hace 55 años, de ascendencia galaico asturiana, estudió y se licenció en Derecho en Madrid, se doctoró en Barcelona y realizó estudios de Derecho Comunitario en Estrasburgo. Todo ello nos habla de la trayectoria europeísta y abierta de la actual Vicepresidenta primera del Gobierno. Estas son nuestras preguntas y sus respuestas.
Pregunta: ¿Una ley, como la Íntegral contra la Violencia de Género, puede terminar con el horror de tantas mujeres asesinadas en nuestro país?
Respuesta: Sí. ¡Ojalá que sirva para terminar con el horror! En cualquier caso, es una ley que tiene la voluntad de encabezar la rebelión contra ese horror y tratar de contribuir a que desaparezca esa lacra de nuestra sociedad.
P: ¿Por qué estamos hablando de esta tragedia que nos azota en el siglo XXI? ¿Por qué se siguen asesinando mujeres?
R: Son muchísimas las razones que se han tratado de buscar detrás de un hecho tan espantoso y muchísimos los estudios que se han realizado buscando las causas por las que las mujeres mueren a manos de las personas que, teóricamente, las quieren. Yo creo que no hay una sola causa, hay muchos factores que pueden ser los determinantes de esta situación, pero detrás de todo esto lo que late es una situación de dominación, de discriminación profunda, de modelo patriarcal, que no asume el que las mujeres estemos en la sociedad en condiciones de igualdad.
P: ¿No estamos ante una lucha por el poder?
R: No. Yo creo que no es sólo una lucha por el poder, creo que es más profundo que eso. Es una situación de dominación y va más allá incluso del propio poder ¿no?
P: ¿Qué significa, para las mujeres de este país que Ud. sea la primera vicepresidenta del Gobierno?
R: Responde al esfuerzo que hay detrás de muchos años, diría que casi siglos, de mujeres que han estado trabajando por conseguir tener no sólo voz, sino capacidad de influir y de decidir en la política que, en definitiva, no es otra cosa que la organización de la vida y, por tanto, contar allí donde se decide cómo organizar la vida.
Creo que eso es lo más importante, significa, de alguna manera, el éxito de esa lucha que con mucho esfuerzo, y después de mucho tiempo, hemos podido llegar a un puesto impensable hace algunos años, porque ha sido una lucha larga, lenta y es, todavía, permanente, porque no está todo conseguido. Esto es un símbolo importante, un paso adelante, pero todavía queda mucho trecho por recorrer.
P: Y los políticos, hombres, ¿aceptan eso con normalidad?
R: Los hombres políticos comparten esa necesidad y la prueba está en que ha sido un político, hombre, el que ha tomado la decisión respondiendo a su compromiso y a su convicción personal de que haya una mujer Vicepresidenta primera del Gobierno y que haya, por primera vez en la historia de nuestro país y probablemente, junto con Suecia, en el mundo, un gobierno paritario. Por lo tanto, es una lucha compartida.
P: Sin embargo, las titulares de algunas carteras ministeriales han sido duramente criticadas por la oposición, incluso se ha pedido su dimisión, como la titular de Vivienda, la de Cultura, la de Agricultura, ¿Usted cree que tiene algo que ver con que sean mujeres?
R: Yo creo que todavía, desgraciadamente, no se sigue siempre juzgando con los mismos elementos y con el mismo rasero a los hombres que a las mujeres. Eso ocurre aún en la sociedad y en alguno de estos supuestos puede tener que ver con su condición, sobre todo, cuando se hacen determinadas críticas descarnadas, que se han producido. Todas y todos estamos dispuestos a aceptar las críticas, ese es el juego político y no nos preocupa ni nos asusta, la crítica es buena, pero en algunas críticas he podido percibir que son valoraciones que se corresponden, todavía, a alguien que no acepta la igualdad de trato y de status.
P: ¿Cuál es la función de la Vicepresidenta primera del Gobierno?
R: Una de las funciones fundamentales es, precisamente, transformar en realidad la acción del Gobierno que se lleva al Consejo de Ministros. Coordinar la acción del gabinete y que se traduzca en decisiones concretas y actos gubernamentales que se deciden en los consejos de ministros, el lugar donde el Gobierno adopta decisiones y se pronuncia. Mi labor es previa a esa coordinación para que se traduzca en acción de gobierno y luego, como portavoz, transmitir a la ciudadanía los detalles de esa acción de gobierno.
P: ¿También le toca hacer enmudecer las voces disonantes de los miembros del Gobierno?
R: No, aquí no se trata de callar a nadie...
P: ¿No hay costumbre de ver disentir a los ministros, no?
R: Llevamos años en este país propiciando lo que yo he llamado siempre el “pensamiento único”. Hemos tenido en lugar de diálogo, monólogos; en vez de debates y opiniones libres, decisiones impuestas. Aquí la voz del Gobierno es armoniosa y coordinada y se traduce en decisiones adoptadas por unanimidad en el Consejo de Ministros y luego puede haber, en ocasiones, alguna discrepancia, en algún tema que se expresa libremente, se debate y... para eso están los argumentos, para convencer y para persuadir.
Se quieren ver las discrepancias porque, a veces, alguien expresa una opinión que no es literalmente igual a la de otro, pero nos une todo lo que emana de la confianza que nos han dado los ciudadanos para que trabajemos en su beneficio.
P: ¿Qué balance hace de estos primeros siete meses del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero?
R: Se me han pasado volando estos meses, han sido de una enorme intensidad...
P: ¿No han ido demasiado deprisa, a veces?
R: Hay una contradicción entre los que nos critican porque no sabemos a dónde vamos y los que nos critican porque tomamos demasiadas decisiones... son críticas incompatibles. Sabemos a dónde vamos y las decisiones que hemos adoptado, en estos primeros meses, han marcado cuáles son los ejes fundamentales de nuestra acción de gobierno, empezando por cumplir los compromisos más inmediatos con los ciudadanos.
Este es un gobierno que cumple, que hace honor a su palabra dada y eso se ha puesto de manifiesto desde el primer día. Desde que tomamos posesión, no voy a enumerar todas las decisiones, pero van desde la retirada de las tropas de Irak, pasando por la aprobación de la primera ley por unanimidad en el Congreso, la de la violencia contra las mujeres, el eje social, subida del salario mínimo, la vivienda, la investigación con células madre. Todo han sido compromisos adquiridos que respondían a necesidades expresadas por la mayoría de los ciudadanos. No nos olvidemos del eje de la política económica, la nueva dimensión de la política exterior. En estos meses hemos sentado las bases fundamentales y hemos diseñado, con acciones concretas, las políticas esenciales de este gobierno.
P: ¿Tan mal lo dejaron sus antecesores? Les acusan de gobernar contra ellos...
R: No es un problema de que lo dejaran mal... no. No estamos gobernando contra nadie, ni tenemos como objetivo deshacer cosas que pueden estar bien hechas y están ahí... Nuestro compromiso es construir no destruir, construir con los ciudadanos. Donde estamos actuando es, precisamente, en aquellos campos en los que creemos que había déficit, por ejemplo en derechos ciudadanos - hemos avanzado con la modificación de la ley del divorcio, en el tema de la seguridad de la mujer, en la regulación de los matrimonios de los homosexuales -, estamos hablando de derechos de los ciudadanos cuando los enfermos pueden acceder a tratamientos regenerativos, con la investigación de células madre. No estamos yendo contra nadie, estamos actuando allí donde creemos que hay deficiencia y, al mismo tiempo, actuamos en las instituciones, tratando de establecer un nuevo método y una nueva manera de relacionarnos, a través del debate, del diálogo del respeto y de la tolerancia, estableciendo una mejor cooperación y coordinación entre las distintas administraciones públicas, Comunidades Autónomas, Ayuntamientos... Ahí está la Conferencia de Presidentes que era uno de los objetivos para visualizar que nuestro modelo de Estado puede funcionar mejor, estableciendo mecanismos políticos de cooperación que le faltan a nuestro Estado complejo.
P: ¿El debate territorial es tan fundamental como quiere hacer creer el PP?
R: Creo que no es necesario un nuevo debate territorial. No tenemos que tener miedo al debate que hay, el de la reforma de los Estatutos. Se han cumplido 25 años del funcionamiento de nuestra Constitución, con un modelo territorial, que es el Estado de las Autonomías, en el que los socialistas creemos. Y porque ese modelo ha funcionado y lleva 25 años funcionando hay algunas autonomías que, en esos 25 años, por ejemplo las históricas, no han hecho ni una sola modificación de sus Estatutos. Parece razonable que, 25 años después, revisen sus normas para ver cómo pueden funcionar mejor y ver cómo se pueden dar mejores prestaciones a los ciudadanos. Ese es el debate que hay hoy: ver cómo entre todos podemos funcionar mejor, ver cómo en cada autonomía podemos satisfacer mejor las necesidades de los ciudadanos que viven en cada territorio y, desde el Gobierno, nuestra posición es propiciar que esa mejora se produzca con respeto a las reglas de juego que marca la Constitución de 1978.

P: En política educativa ¿era tan importante paralizar la Ley de Calidad del PP?
R: Una de las prioridades en el ámbito de la educación para nosotros es dotar al sistema educativo de un marco de estabilidad, es decir, no es bueno que cada vez que llegue un gobierno imponga su modelo educativo. Para que eso sea así es necesario hacerlo con el máximo consenso posible. Las últimas reformas que se hicieron en la etapa anterior, se hicieron al margen de la comunidad educativa, al margen de los estudiantes, prescindiendo de la mayoría de las fuerzas políticas y eso no da estabilidad al sistema. Nosotros queremos emprender una reforma que cuente con el mayor consenso posible, que de estabilidad al sistema educativo y que permita preparar a nuestros ciudadanos para el futuro sin discriminación ni segregación, con libertad para poder elegir de forma que su futuro no esté condicionado...
P: ¿Va a ser posible el consenso con el PP tan beligerante en este campo?
R: Me gustaría que pudiera serlo. Nosotros vamos a hacer todo el esfuerzo que esté en nuestras manos por acercar posiciones. Si no se puede conseguir en todo, por lo menos lo vamos a intentar hasta la saciedad, como lo estamos haciendo en todos los ámbitos: buscar un modelo que nos aproxime y que una a las fuerzas políticas con lo que reclama la sociedad, la conferencia de rectores, las asociaciones de padres y con lo que reclaman y lo que necesitan los jóvenes.
P: En política exterior, ¿se podrán recomponer las relaciones con Estados Unidos?
R: La relación con Estados Unidos es muy importante para nuestro país, lo hemos considerado así desde el primer momento y forma parte de uno de los ejes fundamentales de nuestra política exterior, al margen de discrepancias en algún tema concreto, como ha sucedido en la guerra de Irak, discrepancia que obedecía a un sentimiento mayoritario de la sociedad española que estaba contra la guerra y obedecía a una convicción profunda de este gobierno y del partido que lo sustenta. La relación con Estados Unidos es la de dos países aliados y amigos y vamos a hacer todos los esfuerzos porque esa relación continúe y mejore, con resultados positivos para todos. Creemos que estamos en condiciones de poder hacerlo.
P: ¿Y la otra parte de América que tiene algo de nosotros?
R: Estamos en las mejores condiciones para liderar el proceso de acercamiento, desde la Unión Europea y con Estados Unidos, a América Latina,. Nunca ha habido una mejor acogida del Gobierno de España, que en estos momentos en esos países y una mayor aproximación, yo diría que hasta ideológica, entre la mayoría de los países de la región. En Latinoamérica tenemos dos cosas muy importantes: una cultura común y muchos intereses económico comunes y, por tanto, para España, Latinoamérica es uno de los ejes fundamentales de política exterior.
P: ¿El terrorismo sigue siendo el mayor problema de este país?
R: El principal, el prioritario, el que está por encima de todos y, además, luchar contra él es la prioridad número uno de este Gobierno.
P: ¿Y eso no condiciona otra prioridad de este Gobierno que eran los derechos civiles?
R: No es incompatible la libertad con la seguridad. Nosotros creemos que se puede y se debe combatir el terrorismo desde el Estado de Derecho, tanto a nivel nacional como a nivel internacional. La mejor manera de combatir el terrorismo internacional es con una política basada en el multilateralismo y el respeto a la legalidad. Eso es mucho más eficaz que otros métodos que creemos, como están demostrando los hechos, son menos efectivos. La lucha contra el terrorismo no está reñida con la libertad, porque no es posible la libertad sin seguridad. La seguridad es un derecho y es un instrumento y una garantía de la libertad.
P: Las relaciones con la Iglesia, se podría preguntar ¿quién tiró la primera piedra? ¿Volvemos al debate religioso?
R: No hay confrontación ninguna, lo digo desde la absoluta sinceridad de lo que es la posición de este gobierno. Nosotros no vamos a confrontar con nadie y menos con la Iglesia Católica. No hemos adoptado ninguna decisión que pueda entenderse como elemento de confrontación, lo que ocurre es que este gobierno va a cumplir sus compromisos con los ciudadanos. No hemos modificado el sistema de financiación, lo único que hemos hecho es propiciar leyes que son compromisos con los ciudadanos, que otorgan derechos pero que no establecen ninguna restricción de libertad religiosa respecto de nadie y, por tanto, no confrontan tampoco con la Iglesia Católica.
Y en el tema de la asignatura de religión, nosotros vamos a garantizar la enseñanza libre aunque no sea evaluable. Garantizaremos que todas las familias españolas que quieran que sus hijos reciban clase de religión, las puedan tener. Somos absolutamente respetuosos, la religión es algo que pertenece al ámbito de lo privado; este gobierno parte del absoluto respeto y tolerancia que es lo que tenemos que fomentar entre todos los conciudadanos y ver que es totalmente posible y viable, como de hecho así ha sido, la convivencia dentro del respeto a las creencias personales de cada uno. El futuro del mundo pasa porque todos convivamos respetándonos y este país es enormemente tolerante y abierto.
P: En su biografía se dice que es usted soltera y feminista, ¿es que una cosa lleva a la otra?
R: No, no necesariamente... (sonríe ampliamente) La condición de feminista no va unida al estado civil de la persona. El estado civil es una cuestión circunstancial y mi condición de feminista es una posición ideológica inseparable ya de mi pensamiento y de mi vida que adquirí en mi más tierna juventud y que creo que me va a acompañar el resto de mis días... ¡Ojalá pudiese llegar a ver una sociedad en la que no fuera necesario que hubiese feministas porque no tuviésemos necesidad de reivindicar determinadas situaciones de discriminación! El feminismo ha sido un movimiento ilustrado que ha permitido, junto con el socialismo, los mejores avances del siglo pasado y de este.
P: ¿El compromiso y la palabra dada siguen siendo el motor de este Gobierno?
R: Es así y será así porque responde a una convicción profunda. Estamos aquí para dar respuesta a los ciudadanos, para tratar de no defraudarlos. Nos han otorgado su confianza dándonos un tiempo maravilloso para poder hacer las cosas que les dijimos que íbamos a hacer. Ahí no se puede fallar. Lo haremos mejor o peor, pero no podemos fallar en la palabra dada. Tenemos que dar respuesta a ese inmenso cauce de confianza y esperanza que los ciudadanos han depositado en nosotros. Nuestro compromiso es cumplir lo que hemos dicho.
P: ¿Cuál es el secreto del Presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero?
R: Es una persona que reúne todas las características que debe tener un líder para gobernar un país que es la capacidad de comprender, de escuchar y la capacidad de transformar eso en una acción positiva para los ciudadanos.
Joaquín Tagar

“Tengo una vena mediterránea”
María Teresa, la vicepresidenta primera del Gobierno, ha tenido antecedentes de mujeres luchadoras en su familia que han dejado huella en su vida. Fueron pioneras y abrieron caminos a otras miles y millones que han venido después.
P: ¿Qué han significado en su vida las hermanas Elisa y Jimena, sus tías?
R: ¡Uy... muchísimo! Son una parte de mi familia clave en mi educación y que están muy unidas, desde mi infancia, a mi vida y con las que he tenido una convivencia y han sido un ejemplo de mujeres luchadoras frente a la adversidad, porque aquello sí que era adversidad... tratar de ser médico, siendo mujer, en 1904, en una sociedad que no estaba acostumbrada a ver a las mujeres en las aulas. Fueron ejemplo de rigor, de entrega, de lucha por la justicia, por la igualdad, por la solidaridad. Son mis guías y personas que siguen estando presentes en mi quehacer de cada día.
P:¿No tuvo la tentación de la medicina como su tía Jimena con la que creo vivió algún tiempo, en Madrid?
R: Sí, viví un tiempo muy grande con ella y, en muchas ocasiones, ahora, me he planteado que si no hubiese elegido Derecho, me hubiera gustado hacer Medicina. Quizá sea una frustración ¿no?, no haber podido elegir esa profesión tan maravillosa que es la de médico. Creo que es la más bonita que hay, y la más sacrificada, también. La experiencia que yo tuve con un médico de familia, de los de antes, como era mi tía, suponía una entrega total y absoluta. Lo vivía con tanta pasión, que ponía de manifiesto su intenso amor a los otros.
P: Su gusto por el deporte y la soledad de las playas, ¿es añoranza de su tierra natal, Valencia?
R: Me gusta mucho el mar... ahí sí tengo una vena mediterránea, me gusta mucho el mar Mediterráneo. Lo que echo ahora de menos es no tener tiempo para darme, de vez en cuando, un paseíto por esas playas maravillosas que tenemos y con esa luz tan singular. Me gusta hacer deporte pero ahora el deporte que hago es el del trabajo. Tengo poco tiempo para poder practicar un poco de deporte, algo que es muy sano y beneficioso. En estos momentos de mi vida todo el tiempo lo necesito para poder tratar de hacer y de dar respuestas a ese inmenso caudal de confianza que han depositado en nosotros los ciudadanos.
P: ¿A quien está más agradecida en la vida?
R: A mi padre.
P: ¿Qué le debe a su padre?
R: Le debo todo el patrimonio personal de valores que me transmitió desde la infancia que, con lo que me enseñó mi tía Jimena, me han acompañado y que son tan importantes, como la autonomía , la libertad, la justicia, el ser uno mismo...
P:¿Cómo se siente hoy, en este momento de su vida, qué le queda por hacer?
R: Muchísimas cosas. Para poder hacer lo que a uno le gustaría creo que una vida no es suficiente. No me puedo quejar porque soy una privilegiada, porque trabajar en lo que te gusta creo que es uno de los privilegios mayores. Yo he podido hacer eso, pero me gustaría hacer muchísimas cosas, tener más tiempo para estudiar, para leer, para escribir, incluso estudiar otra carrera, pero para eso necesitaría otra vida... esta la tengo ya muy encarrilada.
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