Entrevista: Emilio Pérez Touriño

Candidato a la presidencia de la Xunta

“La sociedad gallega necesita
un gobierno que crea en Galicia”

El Candidato socialista a presidir la Xunta de Galicia, es un hombre con larga experiencia de Gobierno porque tuvo diferentes responsabilidades en los gobiernos socialistas de Felipe González, desde 1985 hasta 1994. Emilio Pérez Touriño nació en A Coruña hace 56 años, está casado y tiene dos hijos. Estudió en la Universidad de Santiago de Compostela, de la que fue Vicerrector para Asuntos Económicos. Como secretario general de Infraestructuras, en el Ministerio de Obras Públicas, Transportes y Comunicaciones, fue el responsable del diseño y ejecución de gran parte de las infraestructuras que unen Galicia con la meseta. Después de liderar la oposición a Fraga en la última legislatura espera conseguir la confianza de los gallegos para liderar la entrada de Galicia en la modernidad. El Socialista habló con él poco antes de iniciarse la campaña electoral.

Pregunta: No cabe duda de que está preparado para gobernar, el PSOE lo está haciendo en España, pero ¿dispuestos a ganar, a conseguir la confianza de los gallegos?


Respuesta: Por supuesto, hoy en día la inmensa mayoría de las gallegas y gallegos creen que Galicia necesita un cambio y desean que el cambio se produzca cuanto antes. Estoy seguro de que el próximo 19 de junio, los gallegos van a decir que quieren mirar al futuro, que quieren un Presidente que esté en condiciones de ofrecerles un proyecto ilusionante que haga avanzar a Galicia. Las elecciones serán decisivas, serán la ocasión de hacer realidad ese deseo mayoritario de la ciudadanía, les darán la oportunidad de poder apostar por un nuevo gobierno con nuevas ideas y nuevas energías, un gobierno progresista e innovador, dialogante, respetuoso con todos, con sensibilidad social. Un gobierno para la igualdad.


P: ¿ De dónde se parte?, ¿ cual es la realidad de la Galicia de hoy?
R: La realidad de la Galicia de hoy, tras 16 años de gobiernos Fraga, es que seguimos siendo una región objetivo número uno, es decir una comunidad dependiente y necesitada de la solidaridad europea. Claro que Galicia ha avanzado en estos años pero en comparación con el resto de España, y ya no digamos de Europa, lo ha hecho a paso muy lento. Hoy nuestra comunidad encabeza el ranking de las regiones que tienen un mayor índice de paro, mayor precariedad laboral y los salarios más bajos de España. Galicia expulsa cada año a 30.000 jóvenes preparados que no encuentran un empleo y se ven obligados a buscarlo en otras comunidades. La sociedad gallega es madura y emprendedora, pero necesita un gobierno que crea en Galicia, en sus posibilidades y en su futuro y que esté en condiciones de impulsarla y no de frenarla.

P: ¿Qué deja Manuel Fraga a los gallegos?
R: Una Galicia débil, socialmente injusta, territorialmente desequilibrada y laboralmente inestable. Fraga deja una Galicia sin gobierno, una Galicia estancada, que pesa poco en España y en Europa. Desde el 14 de marzo del año pasado, Fraga deja además crispación, confrontación y falta de cooperación con el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero.

P: Galicia rural y Galicia urbana se contraponen con la antigüedad y la modernidad, como caciquismo y libertad. ¿Es esta realidad la que tendrá que enfrentar para gobernar?
R: Tendré que hacer frente a uno de los principales problemas que tiene nuestra comunidad, la Galicia de las dos velocidades. Estoy convencido de que la mitad de Galicia no será nada, si la otra mitad se queda atrás. Me comprometo a poner en marcha un gran pacto por el territorio que supere esta división cada vez más acentuada entre la Galicia rural y la Galicia urbana. Tenemos que discriminar positivamente las zonas de Galicia menos desarrolladas, hasta conseguir una región socialmente justa y territorialmente equilibrada, un país dónde nadie se quede atrás, una Galicia ejemplo de sociedad democráticamente avanzada.

P: ¿Qué necesita esta Galicia para situarse en el siglo XXI?
R: Apostar por la innovación, la educación y el desarrollo y dotar a nuestras empresas de los instrumentos necesarios para poder ser competitivas. Dar un gran salto en el mundo de las telecomunicaciones de la Sociedad del Conocimiento. Esa es la clave para que Galicia deje de transitar en el vagón de cola y se coloque en la máquina del tren.

P: Entre sus prioridades ha anunciado un pacto institucional por el empleo y la competitividad. ¿Cuáles son los puntos más básicos de ese pacto?
R: El pacto por el empleo es una propuesta por un marco estable de diálogo social, para compartir con los agentes sociales y económicos, empresarios y sindicatos, las políticas básicas de formación de empleo, promoción económica, prevención de riesgos laborales y cohesión social y, particularmente, las referidas a la vivienda y conciliación de la vida familiar y laboral. En Galicia tenemos que cambiar un modelo agotado, basado en la escasa generación de empleo, altas tasas de paro, elevada precariedad y temporalidad y baja productividad de nuestra economía, para conseguir una nueva economía, productiva y dinámica.

P: La educación y el desarrollo tecnológico son hoy los instrumentos para el avance de una sociedad. ¿Cuales son sus propuestas en este ámbito?
R:La educación y el desarrollo tecnológico son los pilares del proyecto de futuro que quiero desarrollar en Galicia. En concreto pondré en marcha un Plan Estratégico de la Sociedad de la Información que permita que Galicia se sitúe en la media europea de incorporación a la sociedad del conocimiento y de la información. Este Plan incluiría un proyecto de extensión de la banda ancha a toda la geografía gallega y un proyecto de alfabetización digital de la población, que apueste por la incorporación de las tecnologías de la información y del conocimiento en toda la sociedad: en las escuelas, en las universidades y en las pequeñas y medianas empresas.

P: ¿Y en la sanidad?
R: Mi principal preocupación es mejorar la calidad del sistema sanitario gallego, en este sentido me comprometo a reducir las listas de espera estableciendo tiempos máximos de espera, a mejorar la atención primaria ampliando el tiempo que cada médico dedica al paciente y quiero garantizar, mediante un sistema de transporte medicalizado que cualquier gallego pueda ser trasladado a un hospital en menos de treinta minutos. Otro de mis compromisos en materia sanitaria es la creación del Defensor del Paciente, nombrado por el Parlamento, para recoger todas las quejas y sugerencias de los usuarios del sistema.

P: ¿Y en las infraestructuras?, ¿ existió alguna vez el Plan Galicia?
R: El Plan Galicia es un listado de todas las actuaciones pendientes del gobierno central en Galicia, que Cascos se vio obligado a anunciar como consecuencia de la catástrofe del Prestige. El actual gobierno lo ha asumido y todas las actuaciones en él contempladas se están llevando a cabo en los plazos previstos.

P: ¿Qué queda de la tragedia del Prestige, en las playas, en el mar, en la gente...?
R: A día de hoy aún se desconocen las consecuencias ecológicas y medioambientales que ha tenido el Prestige en nuestros recursos marinos. Lo que queda del Prestige es un gobierno, el de Manuel Fraga que abandonó a los gallegos a su suerte, que manipuló y mintió para intentar ocultar la verdadera magnitud de la catástrofe. Del Prestige también nos queda el coraje del pueblo gallego que hizo frente a la marea negra con sus propias manos, y la marea blanca de solidaridad que inundó nuestra tierra.

P: Los jóvenes fueron los que se movilizaron entonces para despertar la conciencia de los ciudadanos. ¿Ellos serán los actores del cambio?
R: Estoy seguro. Los jóvenes gallegos son las principales víctimas del desgobierno de Fraga, son los jóvenes de España que tardan más en emanciparse y se ven obligados a abandonar Galicia en busca de empleo. Estamos hablando de una generación que, en su mayoría, sólo ha conocido un gobierno, el del PP, una generación que está deseando ponerle fin a un gobierno que no emite en su misma frecuencia, que no da respuesta a sus principales problemas y que no comparte ni sus valores ni sus ideales. Los jóvenes gallegos, igual que el 14-M, serán los motores del cambio en Galicia, asumirán el protagonismo del futuro de Galicia.

P: La emigración ha sido una forma de vida en Galicia, pero ha dejado sus tierras sin los mejores. ¿Se invierte la tendencia, es ya una tierra de acogida o se sigue emigrando a otras tierras, aunque sea de España?
R: En Galicia como en el resto de España, cada vez son más los inmigrantes que llegan en busca de una vida mejor; pero en Galicia, como le comentaba antes, cada año 30.000 jóvenes siguen emigrando en busca de empleo, han cambiado los destinos, hoy la mayoría de los gallegos se va a Canarias o a Madrid, antes se iban a Latinoamérica o a Europa, han cambiado los destinos, pero la tendencia se mantiene.

P: ¿Cuales serán sus primeras medidas como Presidente de la Xunta?
R: Pondré en marcha el Pacto por el Empleo y la Competitividad, crearé una red potente de servicios sociales, apostaré por el reequilibrio territorial de Galicia mediante un pacto por el territorio y abriré el proceso para estudiar la reforma del Estatuto de Autonomía de Galicia.

P: Usted fue uno de los responsables de las infraestructuras en anteriores gobiernos socialistas, ¿qué siente al recordar esos años en los gobiernos de Felipe González?
R: Fue cuando se le cambió la piel al país, a España, y lo recuerdo con nostalgia y orgullo.


Joaquín Tagar

“Prefiero no llevar el trabajo a casa”

Emilio Pérez Touriño fue un joven comprometido y luchador por las libertades desde la Universidad, en la que fue un dirigente progresista. Participó en los pactos del Hostal que facilitaron la redacción del Estatuto, en el tiempo de la transición, y hoy, este gallego de no muchas palabras, quiere sellar su compromiso con Galicia para los próximos 4 años.

P: Nació en A Coruña pero se considera mezcla de vigués y pontevedrés, ¿por qué?
R: Porque mi madre es de Pontevedra y me crié allí y mi padre era de Vigo.
P: ¿En su casa se habla mucho de política?
R: Lo justo, prefiero no llevar el trabajo a casa
P: ¿Que le dicen sus hijos?
R: Son muy críticos, me sacan todos los defectos, pero son un gran apoyo.
P: ¿Su mujer soporta bien la competencia de la política?
R: La competencia bien, sabe que forma parte del juego político, lo que lleva un poco peor es mi agenda.
P: ¿A quién recordará el día que entre en el Palacio de Raxoi?
R: A mi padre, que no lo podrá ver; a mi nieto, que representa el futuro y, junto con ellos, a todos los gallegos que depositaron su esperanza en el cambio y a los que no quiero defraudar.
J. T.