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Entrevista: Carme Chacón Ministra de Vivienda “Afronto el reto de hacer de la vivienda un derecho real”
Pregunta: ¿Pasar del núcleo directivo del Parlamento a dirigir un ministerio, le ha cambiado mucho la vida? Respuesta: Sí, sin duda. Guardo un recuerdo magnífico de mi paso por la Vicepresidencia del Congreso. Aunque el Partido Popular ha hecho de esta legislatura una de las más desagradables y crispadas posibles -manipulación del atentado del 11-M, uso electoralista constante del terrorismo, broncas, insultos...- ello no ha podido empañar momentos emocionantes que es un privilegio vivir desde el Congreso: la Ley Integral contra la Violencia de Género, la Ley de matrimonios homosexuales, las pensiones a “los niños de la guerra”, la Ley de Dependencia... He de reconocer que en muchos momentos muchos no hemos podido contener alguna que otra lágrima. P: Estamos al final de la legislatura, pero usted parece que la empieza ahora, ¿trata de romper la estrategia del PP que ha proclamado que la legislatura está agotada? R: Tras el último Debate del Estado de la Nación, en que Rajoy volvió a ser derrotado por Zapatero, la estrategia del PP de “legislatura agotada” se derrumbó. Se vio un Presidente con más ideas y ganas que nunca de trabajar hasta el último día del mandato que le han otorgado los españoles. El PP lleva desde el inicio de la legislatura diciendo que la legislatura esta agotada y vaticinando todo tipo de desastres que no se han cumplido. Los socialistas no sólo hemos sido capaces de gestionar mejor la economía de lo que lo hicieron los anteriores gobierno del PP, con mayores tasas de crecimiento, el menor desempleo de nuestra historia y superávit en las cuentas públicas, sino que también hemos demostrado que es posible mantener un crecimiento del 4%, muy por encima de muchos países de nuestro entorno y de la media de la UE y además, hacerlo compatible con el impulso de las políticas sociales y la cohesión social. P: Según las últimas encuestas la vivienda es el problema que más preocupa a los ciudadanos, ¿esto es fruto de una necesidad real (hay un déficit muy fuerte de vivienda) o de la ambición del deseo de ser propietarios? R: Hace tiempo que la vivienda figura entre las principales preocupaciones de los ciudadanos, ahora se ha convertido en la primera, y ya hace tiempo que lo era para la gente joven. Todavía estamos pagando las consecuencias de la políticas y el modelo del “todo vale”, “todo urbanizable” del PP, que dispararon los precios de la vivienda y los situaron muy lejos de los salarios de los españoles, que, además, perdieron poder adquisitivo. Esa es la herencia que recibimos y que estamos intentando revertir, con una inversión en política de vivienda que asciende a 8.000 millones de euros para el periodo 2005-2008, más del doble de lo que destinó el anterior Gobierno del PP, y que nos ha permitido incrementar la iniciación de vivienda protegida en un 58% respecto a la anterior legislatura. Es evidente que debemos seguir insistiendo en este camino, desde el compromiso y la colaboración entre las distintas administraciones. Esa es nuestra prioridad: aumentar la vivienda protegida que se construye en España. Pero también ayudar al resto de familias con dificultades, tanto para comprar en el mercado libre, como para alquilar.
P: Hasta ahora, las distintas medidas que se han tomado para fomentar el alquiler no han tenido mucho éxito, ¿es porque somos un país de propietarios y consideramos el alquiler como tirar el dinero o porque las medidas no han sido eficaces? R: España tiene hoy un mercado de alquiler poco desarrollado en comparación con otros países de nuestro entorno. En nuestro país, el mercado de alquiler sólo representa el 11% del parque total de viviendas, mientras que en el resto de Europa la media está entre el 30-40%. El impulso del mercado de alquiler puede ser una buena opción para facilitar el acceso a la vivienda a muchos colectivos que han quedado excluidos de este bien básico y, a su vez, para aquellos que empiezan a poner su propia vida en marcha. Por otro lado, el alquiler tiene algunas ventajas, en la medida en que permite una mayor movilidad laboral, con efectos, por tanto, muy positivos para la economía. Nuestra posición pasa porque los ciudadanos puedan elegir cual es la vía para acceder a la vivienda que más les conviene en función de sus preferencias y sus circunstancias personales: la propiedad o el alquiler. No obstante, quiero remarcar que nuestra prioridad va continuar siendo la construcción de vivienda protegida para compra, asequible para los bolsillos de los ciudadanos y ciudadanas. P: ¿Por qué un propietario de pisos, dicen los expertos que ahí se oculta mucho dinero negro, sacará su piso al mercado con las nuevas medidas? R: Además de las medidas para favorecer la demanda, como la renta de emancipación de 210 euros mensuales para los jóvenes de entre 22 y 30 años, con ingresos inferiores a los 22.000 euros anuales, junto a ayudas para el pago de la fianza y el aval, hemos previsto un conjunto de iniciativas para incentivar a los propietarios de pisos vacíos, con el objetivo de que pongan esas viviendas a disposición del mercado de alquiler. Para ello, vamos a flexibilizar las condiciones para que más propietarios puedan acceder a una ayuda de 6.000 euros si ponen su piso desocupado en alquiler y además vamos a ofrecerles lo que más nos demandan: seguridad y garantías frente a impagos y daños. Con ese objetivo, creamos un nuevo producto de “alquiler seguro” (seguros multiriesgos) a disposición de todo propietario, además de crear nuevos juzgados especializados para los procesos de desahucio e impulsar una reforma legislativa para agilizar estos procedimientos, que en algunos casos, pueden durar más de un año. Todo ello sin disminuir las garantías legales de los inquilinos. P: La Ley del Suelo, la agencia estatal de alquiler y otras medidas que se tomaron al principio de la legislatura, ¿han producido los efectos que se esperaban? R: Estamos razonablemente satisfechos de los resultados del Plan de Vivienda que pusimos en marcha en 2005, gracias al cual ya hemos podido facilitar el acceso a la vivienda a más de 561.000 familias. De manera que, si todo va según nuestras previsiones, al término de la legislatura podremos superar las 720.000 familias a las que nos comprometimos. También estamos convencidos que la Ley del Suelo va a tener unos efectos muy positivos en la mejora de la transparencia en la planificación de los planes urbanísticos, favoreciendo un desarrollo más ordenado y sostenible, y lo que es más importante, proporcionando una reserva del 30% de los desarrollos urbanos para vivienda protegida. P: ¿Los pisos van a ser más baratos o simplemente se ralentizan las subidas? R: Cuando llegamos al Gobierno, el precio de la vivienda subía a tasas de dos dígitos, entre un 18-19%; hoy, más de tres años después, estamos consiguiendo que el incremento de los precios se haya moderado, de forma que se ha estabilizado alrededor del 5%. Nuestro deseo, en todo caso, es que el precio de la vivienda suba al ritmo que lo hace el coste de la vida, alrededor del IPC. P: ¿Ha pensado que todo lo que sea abaratar la vivienda puede contar con el rechazo frontal de los millones de propietarios de este país? R: Lo que se modera es el aumento del precio de la vivienda, que sigue subiendo mensualmente por encima del coste de la vida y, por supuesto, de lo que suben nuestros salarios. Y es bueno que los aumentos lo lleguen a hacer de la mano del IPC. P: ¿Qué espera de las nuevas medidas que ahora se ponen en marcha? R: Creemos que la nueva renta básica de emancipación y las demás medidas para dinamizar el mercado de alquiler van a tener un impacto muy positivo, ya que van a beneficiar a más de un millón de personas sólo durante el próximo año. Nuestra previsión es que sólo en 2008 unos 360.000 jóvenes de entre 22 y 30 años, con ingresos inferiores a los 22.000 euros brutos anuales, perciban la renta de 210 euros mensuales durante un máximo de 4 años, además de préstamos de 600 euros para la fianza y de una ayuda de 120 euros para el coste de un aval. En este sentido, esperamos que su puesta en marcha nos permita rebajar la edad de emancipación de los jóvenes españoles, que es una de las más altas de la Unión Europea. P: Una pregunta personal: la vimos llorar desconsoladamente ante el cadáver de su compañero de mesa del Congreso, Gabriel Cisneros, diputado del PP. ¿Los sentimientos, el corazón tienen lugar en la política, a la vista de lo que estamos viviendo? R: No creo que pueda hacerse nada sin el corazón, como no creo que deba hacerse nada sin la cabeza. Tampoco en política. Sentí mucho la pérdida de ‘Gabi’, un hombre de convicciones tan firmes como alejadas de las mías, pero en todo momento un ser dialogante, negociador, afable, del que, además, he aprendido mucho en estos años. Joaquín Tagar
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