Entrevista: Carme Chacón

Ministra de Vivienda

“Afronto el reto de hacer de la vivienda un derecho real”

Carme Chacón es la ministra más joven del gobierno socialista. Diríamos que es una mujer que refleja muy bien el sentir, el hacer y el ser de las nuevas generaciones de españoles, más abiertos, muy viajados y estudiados, como cuenta el currículo de la ministra: “Chacón ha realizado un curso de Doctorado por la Universitat Autònoma de Barcelona; cuarto curso de Derecho en la Victoria University of Manchester; cursos de Postgrado en Osgoode Hall Law School (Toronto), University of Kingston y Université Laval Universidad de Montreal”. Es una mujer cálida a la que todos vimos llorar desconsolada la muerte de un compañero de mesa del Congreso, Gabriel Cisneros. Estas han sido nuestras preguntas y sus respuestas..

Pregunta: ¿Pasar del núcleo directivo del Parlamento a dirigir un ministerio, le ha cambiado mucho la vida?

Respuesta: Sí, sin duda. Guardo un recuerdo magnífico de mi paso por la Vicepresidencia del Congreso. Aunque el Partido Popular ha hecho de esta legislatura una de las más desagradables y crispadas posibles -manipulación del atentado del 11-M, uso electoralista constante del terrorismo, broncas, insultos...- ello no ha podido empañar momentos emocionantes que es un privilegio vivir desde el Congreso: la Ley Integral contra la Violencia de Género, la Ley de matrimonios homosexuales, las pensiones a “los niños de la guerra”, la Ley de Dependencia... He de reconocer que en muchos momentos muchos no hemos podido contener alguna que otra lágrima.
He comenzado una nueva etapa. Me siento más privilegiada aún. Afronto un reto tan complejo como ilusionante: hacer de la vivienda, hoy el primer problema social, un derecho real. Son demasiadas las personas que han quedado excluidas de un bien básico como consecuencia de las políticas ultraliberalizadoras y la desidia del anterior gobierno del PP en esta materia. Unas políticas que provocaron entre 1998 y 2004 un alza del precio del suelo del 500% y un encarecimiento del precio de la vivienda del 150%, todo ello mientras la construcción de vivienda protegida caía a mínimos históricos. Hoy, más de tres años después, estamos consiguiendo una moderación del precio de la vivienda, que crece entorno al 5% (nuestro objetivo es que se equipare al crecimiento del IPC) y se está iniciando el mayor número de viviendas protegidas de los últimos 20 años, con casi 100.000 viviendas protegidas.

P: Estamos al final de la legislatura, pero usted parece que la empieza ahora, ¿trata de romper la estrategia del PP que ha proclamado que la legislatura está agotada?

R: Tras el último Debate del Estado de la Nación, en que Rajoy volvió a ser derrotado por Zapatero, la estrategia del PP de “legislatura agotada” se derrumbó. Se vio un Presidente con más ideas y ganas que nunca de trabajar hasta el último día del mandato que le han otorgado los españoles. El PP lleva desde el inicio de la legislatura diciendo que la legislatura esta agotada y vaticinando todo tipo de desastres que no se han cumplido. Los socialistas no sólo hemos sido capaces de gestionar mejor la economía de lo que lo hicieron los anteriores gobierno del PP, con mayores tasas de crecimiento, el menor desempleo de nuestra historia y superávit en las cuentas públicas, sino que también hemos demostrado que es posible mantener un crecimiento del 4%, muy por encima de muchos países de nuestro entorno y de la media de la UE y además, hacerlo compatible con el impulso de las políticas sociales y la cohesión social.

P: Según las últimas encuestas la vivienda es el problema que más preocupa a los ciudadanos, ¿esto es fruto de una necesidad real (hay un déficit muy fuerte de vivienda) o de la ambición del deseo de ser propietarios?

R: Hace tiempo que la vivienda figura entre las principales preocupaciones de los ciudadanos, ahora se ha convertido en la primera, y ya hace tiempo que lo era para la gente joven. Todavía estamos pagando las consecuencias de la políticas y el modelo del “todo vale”, “todo urbanizable” del PP, que dispararon los precios de la vivienda y los situaron muy lejos de los salarios de los españoles, que, además, perdieron poder adquisitivo. Esa es la herencia que recibimos y que estamos intentando revertir, con una inversión en política de vivienda que asciende a 8.000 millones de euros para el periodo 2005-2008, más del doble de lo que destinó el anterior Gobierno del PP, y que nos ha permitido incrementar la iniciación de vivienda protegida en un 58% respecto a la anterior legislatura. Es evidente que debemos seguir insistiendo en este camino, desde el compromiso y la colaboración entre las distintas administraciones. Esa es nuestra prioridad: aumentar la vivienda protegida que se construye en España. Pero también ayudar al resto de familias con dificultades, tanto para comprar en el mercado libre, como para alquilar.

P: Hasta ahora, las distintas medidas que se han tomado para fomentar el alquiler no han tenido mucho éxito, ¿es porque somos un país de propietarios y consideramos el alquiler como tirar el dinero o porque las medidas no han sido eficaces?

R: España tiene hoy un mercado de alquiler poco desarrollado en comparación con otros países de nuestro entorno. En nuestro país, el mercado de alquiler sólo representa el 11% del parque total de viviendas, mientras que en el resto de Europa la media está entre el 30-40%. El impulso del mercado de alquiler puede ser una buena opción para facilitar el acceso a la vivienda a muchos colectivos que han quedado excluidos de este bien básico y, a su vez, para aquellos que empiezan a poner su propia vida en marcha. Por otro lado, el alquiler tiene algunas ventajas, en la medida en que permite una mayor movilidad laboral, con efectos, por tanto, muy positivos para la economía. Nuestra posición pasa porque los ciudadanos puedan elegir cual es la vía para acceder a la vivienda que más les conviene en función de sus preferencias y sus circunstancias personales: la propiedad o el alquiler. No obstante, quiero remarcar que nuestra prioridad va continuar siendo la construcción de vivienda protegida para compra, asequible para los bolsillos de los ciudadanos y ciudadanas.

P: ¿Por qué un propietario de pisos, dicen los expertos que ahí se oculta mucho dinero negro, sacará su piso al mercado con las nuevas medidas?

R: Además de las medidas para favorecer la demanda, como la renta de emancipación de 210 euros mensuales para los jóvenes de entre 22 y 30 años, con ingresos inferiores a los 22.000 euros anuales, junto a ayudas para el pago de la fianza y el aval, hemos previsto un conjunto de iniciativas para incentivar a los propietarios de pisos vacíos, con el objetivo de que pongan esas viviendas a disposición del mercado de alquiler. Para ello, vamos a flexibilizar las condiciones para que más propietarios puedan acceder a una ayuda de 6.000 euros si ponen su piso desocupado en alquiler y además vamos a ofrecerles lo que más nos demandan: seguridad y garantías frente a impagos y daños. Con ese objetivo, creamos un nuevo producto de “alquiler seguro” (seguros multiriesgos) a disposición de todo propietario, además de crear nuevos juzgados especializados para los procesos de desahucio e impulsar una reforma legislativa para agilizar estos procedimientos, que en algunos casos, pueden durar más de un año. Todo ello sin disminuir las garantías legales de los inquilinos.

P: La Ley del Suelo, la agencia estatal de alquiler y otras medidas que se tomaron al principio de la legislatura, ¿han producido los efectos que se esperaban?

R: Estamos razonablemente satisfechos de los resultados del Plan de Vivienda que pusimos en marcha en 2005, gracias al cual ya hemos podido facilitar el acceso a la vivienda a más de 561.000 familias. De manera que, si todo va según nuestras previsiones, al término de la legislatura podremos superar las 720.000 familias a las que nos comprometimos. También estamos convencidos que la Ley del Suelo va a tener unos efectos muy positivos en la mejora de la transparencia en la planificación de los planes urbanísticos, favoreciendo un desarrollo más ordenado y sostenible, y lo que es más importante, proporcionando una reserva del 30% de los desarrollos urbanos para vivienda protegida.
En lo referente a la Sociedad Pública de Alquiler, creemos que ha tenido un papel clave en el impulso de un modelo de alquiler con más garantías y seguridad para los propietarios e inquilinos, que ha hecho que los agentes privados hayan empezado a facilitar servicios y seguros que antes no ofrecían. Estamos convencidos que el modelo es adecuado, aunque es cierto que es necesario dar a conocer más cual es su función para que pueda ir a más.

P: ¿Los pisos van a ser más baratos o simplemente se ralentizan las subidas?

R: Cuando llegamos al Gobierno, el precio de la vivienda subía a tasas de dos dígitos, entre un 18-19%; hoy, más de tres años después, estamos consiguiendo que el incremento de los precios se haya moderado, de forma que se ha estabilizado alrededor del 5%. Nuestro deseo, en todo caso, es que el precio de la vivienda suba al ritmo que lo hace el coste de la vida, alrededor del IPC.

P: ¿Ha pensado que todo lo que sea abaratar la vivienda puede contar con el rechazo frontal de los millones de propietarios de este país?

R: Lo que se modera es el aumento del precio de la vivienda, que sigue subiendo mensualmente por encima del coste de la vida y, por supuesto, de lo que suben nuestros salarios. Y es bueno que los aumentos lo lleguen a hacer de la mano del IPC.

P: ¿Qué espera de las nuevas medidas que ahora se ponen en marcha?

R: Creemos que la nueva renta básica de emancipación y las demás medidas para dinamizar el mercado de alquiler van a tener un impacto muy positivo, ya que van a beneficiar a más de un millón de personas sólo durante el próximo año. Nuestra previsión es que sólo en 2008 unos 360.000 jóvenes de entre 22 y 30 años, con ingresos inferiores a los 22.000 euros brutos anuales, perciban la renta de 210 euros mensuales durante un máximo de 4 años, además de préstamos de 600 euros para la fianza y de una ayuda de 120 euros para el coste de un aval. En este sentido, esperamos que su puesta en marcha nos permita rebajar la edad de emancipación de los jóvenes españoles, que es una de las más altas de la Unión Europea.
También prevemos que más de 700.000 familias se beneficien de la deducción de un 10,05% para el alquiler sin límite de edad, para todas aquellas personas con ingresos inferiores a los 28.000 euros brutos, que en su día suprimió el PP y que volveremos a poner en marcha partir del próximo año. Y, por supuesto, seguiremos ayudando a las familias españolas a través del Plan de Vivienda 2005-2008, que continúa en vigor.

P: Una pregunta personal: la vimos llorar desconsoladamente ante el cadáver de su compañero de mesa del Congreso, Gabriel Cisneros, diputado del PP. ¿Los sentimientos, el corazón tienen lugar en la política, a la vista de lo que estamos viviendo?

R: No creo que pueda hacerse nada sin el corazón, como no creo que deba hacerse nada sin la cabeza. Tampoco en política. Sentí mucho la pérdida de ‘Gabi’, un hombre de convicciones tan firmes como alejadas de las mías, pero en todo momento un ser dialogante, negociador, afable, del que, además, he aprendido mucho en estos años.
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Joaquín Tagar

Medidas para la vivienda

• Desde principios de la legislatura el Gobierno se propuso trabajar para que todos los ciudadanos tengan una vivienda digna y a conseguir ese objetivo van encaminadas las medidas de extensión de derechos, que vienen adoptándose por el Ejecutivo.

• Plan de Vivienda 2005-2008. Gracias a este plan, puesto en marcha hace tres años y actualmente en vigor, se ha podido facilitar el acceso a la vivienda a más de 561.000 familias. Con ello se ha cubierto más del 75% del objetivo previsto para esta legislatura.

• Plan de apoyo a la Emancipación e Impulso del alquiler. A partir del 1 de enero de 2008 los jóvenes de entre 22 y 30 años podrán percibir una renta de 210 euros mensuales para pago del alquiler, durante un máximo de cuatro años. El Real Decreto, aprobado por el Gobierno y publicado en el BOE el pasado 7 de noviembre, establece también una ayuda de 600 euros para el préstamo de la fianza y el pago del coste financiero del aval de 120 euros (para garantizar el cobro al arrendador). A este beneficio, como se ha dicho anteriormente, pueden acogerse los jóvenes (tanto quienes alquilen una vivienda como quienes ya estén viviendo de alquiler) de entre 22 y 30 años que estén trabajando y tengan unos ingresos máximos de 22.000 euros brutos anuales, que no sean propietarios de ninguna vivienda y que sean españoles o, en el caso de los extranjeros, contar con un mínimo de cuatro años de residencia legal en España.
El solicitante deberá hacer constar su DNI, el número de la Seguridad Social o equivalente, y se le podrá requerir un documento que acredite su situación laboral y sus ingresos. Asimismo, los interesados podrán solicitar el reconocimiento provisional del derecho a la renta básica de emancipación antes de arrendar una vivienda. En tal caso, dispondrán de un plazo de tres meses, a partir de la notificación, para presentar un contrato de alquiler y el resto de documentación necesaria para empezar a recibir la ayuda. La renta de emancipación se pondrá en marcha en colaboración con las Comunidades Autónomas, que serán las encargadas de gestionar y tramitar las ayudas, mientras que el Gobierno será el encargado de realizar los pagos a los beneficiarios.

• Desgravaciones fiscales para las rentas más bajas. Con el objetivo de facilitar el acceso a la vivienda a las familias con menores rentas, a partir del 1 de enero todos los ciudadanos, con independencia de su edad, que vivan en alquiler o se decidan a hacerlo y cuyos ingresos no superen los 24.000 euros netos (unos 28.000 brutos) anuales, podrán desgravarse el 10,05% de lo que se pague por el alquiler de la vivienda.
Tanto esta ayuda como la anterior -renta para la emancipación de los jóvenes-, son compatibles para quienes cumplan los requisitos necesarios. Es decir, se pueden solicitar y obtener las dos.

• Ayudas al alquiler para pensionistas no contributivos. El gobierno ha aprobado conceder un complemento anual de 350 euros a aquellos ciudadanos que perciban pensiones no contributivas y que residan en una vivienda alquilada. Esta medida, incluida en los presupuestos para 2007, afecta a 470.000 ciudadanos que reciben pensiones no contributivas de jubilación e invalidez, de los cuales e 80% son mujeres mayores.
Para tener derecho a este complemento, además de carecer de vivienda en propiedad, figura no tener relación de parentesco hasta el tercer grado con el arrendador de la vivienda alquilada. Las solicitudes deberán presentarse en las Comunidades Autónomas o Diputaciones Forales (o en la Dirección Territorial del Imserso en el caso de Ceuta y Melilla), que tendrán tres meses para resolverlas.