Entrevista: Carme Chacón

Ministra de Defensa

“ Los españoles podemos sentirnos orgullosos de nuestras Fuerzas Armadas”

“El embarazo es un estado transitorio en la mujer, también si es ministra de Defensa. Carme Chacón ha dado a luz, el lunes 19 de mayo, un varón que se llama Miquel y que ha pesado dos kilos ochocientos gramos. Digo esto porque algunos comentarios del director de El Mundo o el jefe de informativos de la COPE, ante el nombramiento de Carme Chacón al frente de Defensa revelan su profundo desprecio hacia la mujer, aunque los revistan de lógica sofista. Carme Chacón está feliz con el nacimiento de su hijo y nosotros nos alegramos. Su nombramiento ha sido todo un símbolo del nuevo Gobierno de la segunda legislatura de José Luis Rodríguez Zapatero como presidente. Estas son las respuestas de la ministra a las preguntas de El Socialista.

Pregunta: ¿Qué es lo mejor de estos días al frente de los ejércitos de España?

Respuesta: Hasta ahora todo ha sido tan intenso como bueno. Lo primero que he querido hacer, una vez asumí el cargo, ha sido visitar a las unidades militares que están desarrollando misiones en el exterior: Afganistán, Líbano y los Balcanes. Por otro lado, tambien he finalizado mis primeras visitas a los cuarteles generales de los tres Ejércitos, ya que he acudido a presidir los Consejos Superiores, así como realizar una visita al Estado Mayor de la Defensa. Sin duda, lo mejor de todo ha sido poder ver de primera mano la profesionalidad, la vocación de servicio y la entrega de nuestras Fuerzas Armadas. He podido conocer cómo trabajan nuestros ejércitos, la gran labor que hacemos fuera de nuestras fronteras y su calidad técnica y humana. Los españoles podemos sentirnos orgullosos de nuestras Fuerzas Armadas.

P: También ha habido comentarios poco afortunados y muy machistas…

R: También muy aislados. La sociedad española es más que consciente de que se puede y se debe contar con el talento y la capacidad de las mujeres. Ningún país puede permitirse prescindir de la mitad de sus activos.

P: ¿La mujer en el Ejército es un soldado más o una simple justificación o coartada para la igualdad de género?

R: Le niego la mayor. Creo que en la España del siglo XXI en la que vivimos, la igualdad de género ya no necesita de coartadas ni de justificaciones. Simplemente, se trata de convertir en realidad un derecho fundamental que recoge nuestra Constitución, que establece muy claramente que no puede haber discriminación por razón de sexo.
La incorporación de la mujer al Ejército ha significado un gran paso en el camino de la igualdad efectiva entre hombres y mujeres y, al mismo tiempo, ha permitido aumentar la identificación y el acercamiento entre nuestras Fuerzas Armadas y la sociedad a la que sirven. Creo que hoy nadie con un mínimo de sentido común puede poner en duda la gran aportación y el gran trabajo que miles de mujeres llevan a cabo en nuestros ejércitos así como la suma de inteligencia y talento que suponen juntas.

P: En la nueva sociedad, la sociedad del conocimiento, el que prescinda de la mitad de la inteligencia disponible estará destinado al fracaso. ¿Eso puede aplicarse a los ejércitos que tienen todavía un porcentaje pequeño de mujeres?

R: El papel de la mujer en nuestra sociedad es cada vez mayor y más relevante. Cada día vemos a más mujeres en puestos de responsabilidad en el ámbito social, empresarial, político y esto también ocurre en el ámbito militar. En los ejércitos, al igual que en el resto de la sociedad, la presencia de la mujer es cada vez mayor y su integración es plena y total.
Lo cierto es que hemos corrido mucho en relativamente poco tiempo. Quiero señalar que las mujeres representan ya el 17% de nuestros soldados y de que en la última legislatura se ha incrementado en un 20% la presencia de mujeres en nuestros ejércitos. No obstante, todavía queda camino por recorrer y mi voluntad es seguir avanzando en ese terreno y conseguir una presencia aún mayor de la mujer en nuestras Fuerzas Armadas.

P: ¿Falta mucho para que una mujer o varias puedan estar al frente de las FF AA algo, que yo sepa, no ocurre en ningún país del mundo?

R: Este año se conmemora el 20 aniversario de la incorporación de la mujer a nuestras Fuerzas Armadas y ya contamos con varias mujeres de la primera promoción que son coroneles. Evidentemente, los ascensos dependen de la antigüedad y el mérito de los oficiales y por tanto estamos en un proceso que requiere tiempo pero que, sin duda, no tiene marcha atrás. Estoy convencida de que en un futuro no muy lejano ocurrirá.

P: ¿Cuales son los objetivos prioritarios de la ministra de Defensa?

R: Lo dije el día que tomé posesión del cargo. Me he marcado dos grandes objetivos para esta etapa al frente del Ministerio de Defensa. Por un lado, nuestras Fuerzas Armadas nunca han contado con tanto respaldo social como ahora. La gente siente las Fuerzas Armadas como suyas, lo que significa que existe un alto grado de identificación entre nuestros ejércitos y la sociedad que comprende, apoya, y elogia su la-bor. En ese sentido, me gustaría acercar aún más nuestras Fuerzas Armadas a los ciudadanos y que éstos puedan conocer, todavía más, la excelente labor que desarrollan.
El segundo gran reto que me he impuesto es tener unos ejércitos cada día más modernos, con una dotación adecuada y una estructura más ágil y renovada. En definitiva, que España tenga unas Fuerzas Armadas adaptadas a los nuevos tiempos y las nuevas realidades. Queremos que nuestros ejércitos dispongan de los medios y los recursos necesarios para cumplir la función que nuestra Constitución les asigna, y que a su vez le permitan llevar a cabo las misiones internacionales derivadas de nuestro compromiso con la paz, la seguridad y el respeto a la legalidad internacional

P: ¿Qué sentido tiene hoy el Ejército en una sociedad moderna si no es para realizar las misiones de paz en el exterior?

R: Todo el sentido del mundo. Las misiones de paz y humanitarias que realizan son una parte de su cometido, pero nuestras Fuerzas Armadas tienen asignada una misión constitucional que es fundamental. Una misión que es, por tanto, primordial y que para la cual trabajan a diario. Por tanto, podemos decir que nuestras Fuerzas Armadas trabajan para el mantenimiento de la paz y de la libertad tanto dentro como fuera de nuestras fronteras.

P: ¿Qué impresiones sacó de sus viajes a Afganistán, Líbano y Bosnia?

R: Ante todo, he sentido un orgullo de ver como nuestras tropas realizan un trabajo noble y magnífico, y como han logrado trasladar su calidad humana a los sitios donde trabajan para restablecer la paz, garantizar la seguridad y defender la libertad y el respeto a las leyes. Se trata de misiones que tienen distintos objetivos, pero en todas ellas he podido constatar que nuestras Fuerzas Armadas son muy valoradas en el exterior, no solo por sus cualidades militares y sus medios técnicos, sino también por la enorme calidad humana de sus integrantes. Me comentaban muchos de los oficiales, que esa calidad humana y nuestro carácter abierto, nos facilita mucho la relación con las comunidades y las autoridades locales de los lugares donde estamos trabajando.
Por otro lado, me parece muy significativo que a lo largo de las más de 50 misiones de paz en que España ha participado en los últimos años, con presencia en una treintena de países y con la participación de más de 95.000 efectivos, no ha habido jamás ni un solo acto de un soldado español del cual nos hayamos tenido que avergonzar. Eso es algo de lo que muy pocos países en el mundo pueden presumir.
Por tanto, el reto es que ese orgullo que yo he sentido en mi primera visita a las tropas españolas desplegadas en el exterior puedan compartirlo también el resto de nuestros conciudadanos y para eso es fundamental dar a conocer el trabajo que estamos llevando a cabo en esos países.

P: La seguridad común es todavía una asignatura pendiente en la UE. ¿Se darán pasos decididos para superar este fallo que nos resta relevancia en el panorama internacional?

R: Es probable que sea una de las asignaturas pendientes de UE aunque se han dado pasos decididos en los últimos años, como por ejemplo la creación de la Agencia Europea de Defensa en el 2004, la puesta en funcionamiento de los Grupos de Combate o la aportación de medios civiles y militares para la gestión de crisis.
La voluntad del Gobierno es fortalecer, sin duda, esta política de seguridad y defensa común de la UE, que es además una voluntad compartida con muchos países. Europa es hoy una potencia económica que ejerce, a su vez, una notable influencia política en el mundo, por tanto, no puede dejar de tener una política de seguridad y defensa que le permita intervenir en la gestión de aquellas crisis y conflictos donde están en juego sus intereses y la preservación de la paz y la estabilidad internacional. Me consta, porque así tuvo ocasión de manifestármelo el Alto Representante de la UE para la Política Exterior y de Seguridad Común, Javier Solana, que se están haciendo esfuerzos para avanzar en esa dirección.

P: Este es un momento poco propicio para que los jóvenes se alisten en el Ejército y hemos buscado soldados en la inmigración, ¿se han integrado con normalidad? ¿Habrá que ampliar el cupo por falta de españoles?

R: No creo que este sea un momento poco propicio para el alistamiento a nuestras Fuerzas Armadas, sobre todo cuando en 2006 y 2007 hemos batido los record históricos de alistamiento en nuestros ejércitos. Es cierto que entre el 2001 y el 2004, en la etapa del Gobierno del PP, hubo un déficit importante de reclutamiento que fundamentalmente se debió al fin del servicio militar obligatorio. Este déficit empezó a subsanarse en 2004 a lo largo de la legislatura anterior, a raíz de que el Gobierno revisó los niveles retributivos de las Fuerzas Armadas, y se aprobaron leyes como la de Tropa y Marinería. Por tanto, como le he señalado, hemos registrado en los dos últimos años máximos históricos de reclutamiento.
Respecto a la integración de los militares extranjeros que me plantea, he de decirle que están perfectamente integrados en nuestras Fuerzas Armadas y cumplen con sus cometidos a la perfección. Los ejércitos son también un reflejo de la sociedad, de ahí que el 7% actual de soldados haya nacido en otros países, en su gran mayoría iberoamericanos.

P: Quedan pendientes algunos casos del pasado que perturban, como el del Yakolev, que está en los tribunales. ¿Cómo lo afronta la ministra ahora que parece que algunos militares podrían tener que responder ante la Justicia?

R: El del Yak-42 es un caso que está en manos de la Justicia y, por tanto, es a ésta a la que le corresponde pronunciarse. Mi actitud ante este caso es de absoluto respeto por las decisiones que puedan adoptar los tribunales. En cualquier caso, debemos aprender de los errores del pasado para evitar que hechos como este vuelvan a suceder.

P: ¿Los militares muertos y sus familias merecen una mayor atención de la sociedad española y sus instituciones?

R: Son personas que han dado la vida por un valor superior a la propia vida, como es la libertad de otros. Por eso se merecen todo de nosotros.
Sus familias tienen y tendrán siempre todo el respeto, el apoyo y la ayuda de este Gobierno y de nuestras instituciones. Justo después de pronunciar mi discurso de toma de posesión quise transmitirles personalmente a los familiares de los militares que han fallecido en acto de servicio todo mi apoyo y el del Gobierno, además de ponerme a su disposición para todo aquello que necesiten.

P: Parece que tuvo usted un embarazo sin complicaciones porque siempre la vimos animosa y con paso firme.

R: Me siento muy afortunada porque he tenido un embarazo maravilloso. Y ha culminado en lo mejor: el nacimiento de mi primer hijo, Miquel.

P: ¿Quién se preocupó más por sus viajes al exterior, el padre del niño o la abuela?

R: Risas… No hubo motivo para la alarma ni la preocupación. La verdad es que conté en todo momento con el asesoramiento de mi médico y estuve muy controlada en todos y cada uno de los viajes que realicé.

P: ¿Habrá una guardería en el Ministerio como ocurre en el Congreso de los Diputados?

R: Sí, y estará lista en septiembre. La verdad es que fue una sorpresa para mí porque cuando llegué el proyecto estaba ya en marcha. Como Vicepresidenta del Congreso si me siento muy orgullosa de haber impulsado la escuela infantil que hoy presta su servicio a todas las madres y padres de la Cámara, políticos o empleados. Pero además, el caso del Ministerio de Defensa no es el único, ya que en estos momentos tenemos un total de 12 guarderías en dependencias militares.

Joaquín Tagar