Entrevista: Elena Espinosa

Ministra de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino

“Las actividades medioambientales son oportunidades de empleo e inversión”

“La Sra. Ministra Elena Espinosa Mangana, se ha bajado del excelentísima, es una orensana curtida en diferentes trabajos cerca del mar y en la ciudad portuaria más industrial de Galicia, Vigo. Estudió Ciencias Empresariales y Económicas en Santiago de Compostela y en sus aulas y calles aprendió la tenacidad necesaria para negociar en Bruselas y volver a pescar en Marruecos.
Desde la oficina de Promoción Industrial del Ayuntamiento de Vigo y en la Zona de Urgente Reindustrialización impulsó la nueva industrialización de una ciudad golpeada por la reconversión industrial de principios de los años 80. Hoy está al frente de un macro-ministerio que cuida gran parte de nuestra alimentación, vela por el medio ambiente y mantiene a flota nuestros barcos de pesca. Estas son las respuestas a las preguntas de El Socialista.

Pregunta: El suyo es un macro-ministerio que toca muchos palos y, por lo tanto, afecta a muchos ciudadanos, ¿Cómo le afecta la crisis que estamos viendo, quizá la más dura conocida?
Respuesta: Es evidente que la crisis afecta a todos los sectores económicos y por consiguiente toca también a los sectores que engloba el Ministerio que dirijo. Hay algunos datos, en lo que respecta al sector agrario, que nos indican por ejemplo que se está incrementando el número de parados, aunque el análisis de las cifras señala que, en parte, este incremento se debe a muchas personas procedentes del sector de la construcción, que es el que ha sufrido más directamente el golpe de la crisis financiera, y que buscan empleo en la agricultura.
Por el contrario, la industria agrolimentaria está demostrando su fortaleza ya que los datos de la EPA del tercer trimestre de este año indican un ligero aumento de ocupados respecto al segundo trimestre y la tasa de paro es sensiblemente inferior a la del total de los sectores productivos.
Algunos pueden pensar que la aportación del sector es modesta, pero todos sabemos que los beneficios que reporta el sector primario a nuestra sociedad no son única y exclusivamente monetarios. Además, la industria agroalimentaria se consolida como el primer sector manufacturero del país, ocupando en el tercer trimestre de este año 2008 a más de 510.000 personas, y suponiendo un 16% del total del empleo industrial y un 2,5% del empleo total.


P: ¿El Medio rural se verá más afectado por esta crisis? ¿Se han previsto medidas específicas para solventar sus dificultades?
R: No creo que el medio rural se vea más afectado por la crisis. Todos los sectores productivos se ven inmersos de igual modo, aunque puede que ciertos subsectores tengan mayores problemas que otros. Los diferentes subsectores agrarios y ganaderos han tenido problemas específicos a los que hemos dado una respuesta concreta, como en el caso del sector del ovino y caprino o por el incremento de los costes de producción, que muchas veces no pueden repercutir. Pero, al margen de actuaciones específicas, cuando, como ya he dicho, el problema afecta a todos, las soluciones deben servir para todos. Por eso mismo las medidas se han plasmado en el “Plan Español para el estimulo de la Economía y el Empleo” que el presidente del Gobierno presentó, el pasado día 27, en el Congreso de los Diputados.


P: Cuando se habla del campo hoy, ¿pensamos en un campo modernizado, donde el nivel de vida de los ciudadanos se homologa con los de la ciudad?
R: No cabe duda que el campo español ha sufrido profundos cambios en las últimas décadas, que ha mejorado el nivel de vida de sus habitantes. El acceso a redes de transporte o servicios sanitarios y sociales es mucho mejor hoy en día. No obstante las rentas del sector primario siguen siendo más bajas que las del sector secundario y terciario, es decir, todavía siguen existiendo retos y problemas por los que luchar desde mi Ministerio.
En esta legislatura, nuestro empeño en este campo se va a centrar en la aplicación de la Ley de Desarrollo Sostenible para el Medio Rural, aprobada a finales de la pasada. Se trata, con ello, de apoyar a los sectores más desfavorecidos asegurando dotaciones sociales, de servicios e infraestructuras que mejoren la calidad de vida en un medio, que no hay que olvidar, es el soporte de la actividad productiva, contribuyendo a la prestación de servicios ambientales a toda la sociedad, y sirviendo de baluarte para la conservación del patrimonio natural y cultural. En este sentido ya estamos poniendo en marcha proyectos piloto.


P: ¿A qué se enfrentan hoy las empresas pesqueras, a la falta de crédito, a la falta de pesca, a que los caladeros están lejos de los consumidores, a los piratas...?
R: Las empresas pesqueras se enfrentan, al igual que otros sectores, a la difícil coyuntura económico-financiera que ha agudizado, quizás, algunos de los problemas tradicionales del sector. Sin embargo, el Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino, a través de la Secretaría General del Mar, ha hecho un enorme esfuerzo para obtener las ayudas comunitarias y nacionales que permitan optimizar la competitividad del sector pesquero español y adaptar la flota a la nueva realidad socioeconómica. En este sentido, quiero destacar que España ha liderado el grupo de países europeos que ha impulsado las medidas de urgencia adoptadas por la Comisión Europea.
Por otra parte, el Ministerio sigue abogando por la firma de nuevos acuerdos pesqueros internacionales, a través de la Unión Europea, con la finalidad de conseguir nuevos caladeros para la flota española, al tiempo que apoyamos firmemente la constitución de empresas mixtas con terceros países.
Me gustaría resaltar que las empresas pesqueras españolas han sabido adaptarse a la circunstancia de faenar en caladeros lejanos y realizar importantes inversiones en tierra, para la transformación y comercialización de sus productos en países de Centroamérica y Suramérica. Precisamente, en uno de esos caladeros lejanos, el del Océano Índico, la flota atunera española debe afrontar la piratería internacional, que se centra en las costas de Somalia. El Gobierno de España ha sido uno de los promotores del consenso internacional y comunitario para organizar la defensa de los buques pesqueros que faenan en la zona. Así, trabajando activamente en todos los foros internacionales, se ha conseguido articular un operativo para luchar eficazmente contra esta lacra. Además, quisiera subrayar el compromiso del Ministerio y del sector pesquero en la lucha contra la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada que tanto daño hace al recurso y a la propia actividad pesquera. España ha sido, en este terreno, pionera en el combate contra esta práctica ilegal y ha conseguido que, a nivel de la Unión Europea, se hayan adoptado medidas que contribuyan a erradicarla.


P: Recientemente se ha realizado una nueva negociación de la PAC (Política Agrícola Común), ¿cuáles son los puntos del acuerdo conseguido?
R:Lo que se llama “chequeo médico de la PAC”, y que fue objeto de acuerdo político de la Unión Europea, en noviembre, nos va a permitir consolidar la PAC como el instrumento más eficaz para potenciar el sector agrario y refuerza su legitimidad al valorar el carácter estratégico del mismo.
La reforma de la PAC del año 2003, tomó decisiones de profundidad, como el fin de las cuotas lácteas, y en este caso estamos ante un ajuste de las disfunciones detectadas que simplifican el Régimen de Pago Único, revisa los instrumentos de mercado y da respuesta a los nuevos desafíos como la lucha contra el cambio climático, la conservación de la biodiversidad, la gestión eficiente del agua o la bioenergía, entre otros aspectos.
Por otra parte, me gustaría destacar que otra de las prioridades españolas era garantizar que las disposiciones relativas a los seguros agrarios fuesen plenamente compatibles con el sistema español de seguros agrarios. En este terreno, se ha logrado extender el ámbito de aplicación de los seguros a los sectores ganaderos, además de los agrícolas, y flexibilizar el reconocimiento oficial en caso de fenómeno climático adverso.


P: ¿Cómo afectará este nuevo acuerdo a la agricultura española?
R: La nueva PAC será más fácil de aplicar para los agricultores y gestores y más fácil de explicar a los contribuyentes y ciudadanos. Además se actualiza en consonancia con los compromisos internacionales y se adapta a la realidad de los mercados y las preocupaciones de la sociedad sin que, por otro lado, se hayan perdido fondos comunitarios, sino todo lo contrario, que se puedan utilizar mejor.
Por ejemplo, hemos conseguido que alrededor de 200 millones de euros de ayudas directas, que en estos momentos no estaba utilizando el sector, puedan ser empleados en financiar políticas activas concretas, como en crisis ganaderas como la sufrida este año y también, y muy importante, que no haya detracción de fondos del primer pilar para otro tipo de políticas.


P: Usted ha dicho recientemente que el medio ambiente es un vivero de nuevos empleos, ¿Se están potenciando en estos momentos de crisis? ¿Podría atender y contribuir a dar trabajo a los desocupados de otros sectores como la construcción?
R: Es difícil conocer con exactitud el número de personas ocupadas en el “empleo verde”, debido fundamentalmente a la heterogeneidad de los sectores afectados. Distintos estudios realizados, a principios de esta década, cifraban en más de 200.000 los empleados en este tipo de actividades. En octubre de este año, por ejemplo, los afiliados a la Seguridad Social por actividades relacionadas con el reciclaje de desechos o la depuración de aguas residuales, entre otros, ascendían a la cifra de 166.000 ocupados.
Mención aparte merecen las energías renovables, con unos 89.000 empleos directos en nuestro país, y que cada vez tienen mayor importancia en la generación de energía eléctrica, alcanzando su aportación un 20,2% del global producido en España en el año 2007, destacando por su importancia la eólica, con casi un 9%.
Sin entrar en más detalles, está claro que las actividades medioambientales de cada sector económico suponen nuevas oportunidades de empleo e inversión tanto para nuestros trabajadores como para nuestras empresas.
Este crecimiento se debe a que la inversión en medioambiente nunca es inoportuna, sino todo lo contrario, y la decisión de invertir en nuevos métodos de producción menos dañinos con nuestro entorno, tampoco debe estar condicionada al precio del barril de petróleo ya que de ese modo no se pueden realizar políticas efectivas a medio y largo plazo.


P: ¿Qué se está haciendo en este sector para aliviar las listas del paro?
R:El empleo del sector de las energías renovables en España es elevado, destacando las labores de instalación, fabricación de componentes, operación y mantenimiento como las mayores concentradoras de empleo. Además este tipo de empleo se caracteriza por ser de una mayor estabilidad que en el resto de la economía, ya que los contratos temporales son el 15%, mientras que en el conjunto de las empresas son el 30%.
Las empresas de renovables emplean trabajadores muy cualificados, la mitad de los cuales son técnicos (superiores o medios). Pero además, el cumplimiento de los compromisos de Kyoto, el establecimiento de un transporte sostenible, el desacoplamiento entre el crecimiento económico y la generación, no sólo de emisiones gaseosas, sino de residuos sólidos y vertidos de todo tipo, son aspectos medioambientales con repercusiones económicas de primera magnitud, y también en el campo del empleo, que no debemos olvidar ni descuidar. Como también tienen repercusión en el empleo la limpieza de montes o la plantación de 45 millones de árboles, con la que cumplimos además un compromiso electoral. Sin olvidar el Plan de Calidad de las Aguas o las actuaciones para la conservación de la costa.


P: A su ministerio corresponde otra de las prioridades de este Gobierno: el cambio climático. ¿Es tan dramático como nos lo presentan los ecologistas o el señor Aznar López y el primo de Rajoy están más acertados?
R: Es un hecho científico que el cambio climático es inequívoco. Es así como aparece en el informe de Síntesis del Panel Intergubernamental de Cambio Climático (IPCC) que recoge el consenso de la comunidad científica internacional. A día de hoy eso es incuestionable.
La evolución de la concentración en la atmósfera de CO2 es alarmante y eso, combinado con la información y la interpretación que hacen los climatólogos sobre la inercia y el funcionamiento del sistema climático, incrementa la preocupación. Por eso, es posible que pueda producirse un efecto combinado que nos pueda poner en una situación de riesgo y dificultad sobre cuál es nuestra capacidad para reaccionar. De ahí que sea imprescindible actuar rápido si queremos evitar los riesgos más graves.
Y dentro de este contexto global, España es uno de los países desarrollados más vulnerables frente al cambio climático, por el aumento de la temperatura, por la reducción de recursos hídricos, por la elevación del nivel del mar y por los efectos que esto comienza a tener en algunos sectores como el turismo o la agricultura.
Las declaraciones de Aznar me hacen sentir lástima. Parece que no ha aprendido del error cometido por Mariano Rajoy y pretende retar a la comunidad científica con el único objetivo de estar en el candelero mediático.


P: ¿España está haciendo sus deberes en este campo o nos saltamos Kyoto?
R:España está haciendo sus deberes y España cumplirá con Kyoto. También hay que decir que nuestro país ha asumido un sobreesfuerzo, para alcanzar sus objetivos, superior a la media, debido al fuerte crecimiento económico y de población no previsto cuando se negoció el Protocolo de Kyoto en 1997. No obstante, el Gobierno Zapatero, desde del comienzo de la anterior legislatura, aceptó el reto como una oportunidad, sin escatimar esfuerzos, para transformar nuestro modelo de crecimiento y energético hacia un modelo más sostenible y más eficiente.
La anterior legislatura permitió fijar las bases sólidas de estas líneas de trabajo en materia de cambio climático, ahora debemos profundizar en esta dirección implicando a todas las administraciones pero también al sector privado y, muy especialmente, a la opinión pública para preservar la competitividad, la cohesión social y la creación de empleo, y así cumplir con nuestros compromisos internacionales.


P: ¿La lucha contra el cambio climático puede ser también, en estos momentos de crisis, una fuente de empleo y de oportunidades económicas o quedará aparcado por falta de financiación?
R: Más que nunca en estos días hay que hablar de un modelo de desarrollo económico y financiero agotado, sin olvidar que, además, está teniendo consecuencias sobre nuestro medio ambiente. Por otro lado, no hay que olvidar que energía y cambio climático son las dos caras de una misma moneda. Por eso invertir en políticas de cambio climático y energía limpia es invertir en competitividad presente y futura, lo cual ayudará al cambio estructural de nuestro modelo energético y permitirá a España cumplir con sus obligaciones internacionales derivadas del Protocolo de Kyoto.

Joaquín Tagar