Entrevista: José Blanco

Ministro de Fomento

“Hay argumentos y razones objetivas para llegar a un acuerdo”

José Blanco, vicesecretario general del PSOE y ministro de Fomento, nos recibió en su despacho del Ministerio el día anterior al Consejo de Ministros que se celebró en Sevilla para aprobar medidas de ayuda a las zonas inundadas y la Ley de Economía Sostenible. El domingo estuvo en Canarias, clausurando el Congreso de los socialistas canarios, y el fin de semana anterior había estado en el congreso extraordinario del PSOE de Andalucía. Desde hace un año tiene que atender a dos frentes que absorben la mayoría de su tiempo y en estas últimas semanas busca un pacto de Estado con todas las fuerzas políticas para salir de la crisis.

Pregunta: ¿Tendremos pacto de Estado?

Respuesta: Tendremos acuerdos, acuerdos importantes para anticipar la recuperación económica, para generar empleo y para contribuir a favorecer la actividad de las medianas y pequeñas empresas de nuestro país. El Gobierno ha acudido con la máxima voluntad de llegar a acuerdos y ha constatado que hay campo para el acuerdo y que la mayoría de las fuerzas tienen voluntad de proponer y alcanzar acuerdos. Es decir hay fundados argumentos y razones objetivas para llegar a un acuerdo.

P: ¿Qué disposición ha encontrado en los partidos políticos? ¿Son propensos al acuerdo o...?

R: La mayoría de los partidos están por poner en común aquellas iniciativas que podamos compartir para tratar de dar una respuesta que genere confianza en la sociedad española. Todos menos uno, el Partido Popular, que trata de poner todos los obstáculos, todas las dificultades para que el acuerdo no sea posible.

P: ¿Sería tan grave que no hubiese un acuerdo entre las diferentes fuerzas políticas?

R: No sería grave que no hubiese acuerdo, pero el pacto sería lo mejor para el bien del país y sus ciudadanos. El Gobierno tiene la obligación de gobernar y tomar decisiones, las tomaremos, pero si vienen abaladas por un amplio consenso generarán la confianza que en estos momentos necesita el país para tener una mayor estabilidad que contribuya a anticipar la salida de la crisis y, por lo tanto, nos conduzca a un escenario de recuperación.

P: ¿Sería un mensaje positivo para los mercados si se diese el acuerdo?

R: Sería un mensaje claro y positivo para los mercados internacionales, los mercados nacionales, para los consumidores, para los pequeños y medianos empresarios, para los autónomos que no entienden cómo, en un momento como este, no se antepone el interés general a los intereses particulares de aquellos que piensan más en las elecciones que en resolver los problemas de los ciudadanos. De todas formas estoy seguro de que la ciudadanía sabrá distinguir entre quienes se han esforzado de verdad en conseguir el acuerdo y quienes han hecho lo posible por hacerlo fracasar.

P: ¿Por qué se ha tardado tanto en ponerse a negociar?

R: A lo largo de estos dos últimos años se vinieron produciendo acuerdos en sede parlamentaria, pero entendíamos, y así lo formuló el presidente del Gobierno, que cuando hay que hacer una apuesta muy decidida por el cambio de modelo de crecimiento, en un momento en que todo apunta que estamos empezando a salir de la crisis, es bueno para el país sentar unas bases de un crecimiento más sostenible, más productivo, más innovador, en base al acuerdo con el conjunto de fuerzas políticas.

P: En estos momentos el Gobierno mantiene varios frentes de negociación: el intento de pacto económico en el que usted, la vicepresidenta económica y el ministro de Industria llevan las negociaciones, el pacto educativo que intenta el ministro de Educación, La reforma laboral y el diálogo social y las pensiones… Tienen ustedes muchos frentes abiertos y no parece que sean un Gobierno aislado…

R: Este es un Gobierno que no teniendo mayoría absoluta viene aprobando todas las leyes y disposiciones en el Parlamento a través del diálogo permanente con las fuerzas políticas. Siempre digo que este Gobierno, el Gobierno de Rodríguez Zapatero, es un gobierno profundamente reformista que, desde el año 2004, ha hecho grandes reformas en la ampliación de derechos, conseguir aumentar las oportunidades, apostar por la igualdad real, con reformas muy profundas que, ahora, están imitando en otros países, y esa vocación de transformación reformadora tuvo siempre un amplio consenso en el Parlamento. No hay más que ver que la última ley aprobada, que fue muy polémica, la que permite decidir a las mujeres sobre su maternidad, contó con un amplio apoyo parlamentario.

P: De los tres frentes abiertos se atrevería a decir ¿cuál tiene más posibilidades de llegar a buen término?

R: Yo creo que todos van a llegar a conclusiones positivas porque hay un amplio sentido de la responsabilidad en la mayoría de fuerzas sociales y políticas. Estoy seguro que esa responsabilidad y ese sentido de Estado que, curiosamente, estoy observando más en partidos nacionalistas que en el propio Partido Popular, va a conducir a forjar puntos de encuentro y, por lo tanto, a acuerdos. Necesitamos avanzar en el ámbito de la reforma del mercado de trabajo, es preciso garantizar las pensiones de nuestros hijos y estamos obligados a avanzar en la reforma de nuestro modelo de crecimiento y estoy convencido que sobre los tres asuntos habrá amplios acuerdos que puede que no sean totales pero, en todo caso, hemos constatado que es más lo que nos une que las diferencias que tenemos, que lo que nos separa.

P: ¿Ha percibido donde están las resistencias en el Partido Popular? ¿Es el propio Rajoy o fuerzas que pugnan por el control del partido?

R: Yo creo que es una decisión estratégica, que creen que sin presentar propuestas -todos los días nos están exigiendo sacrificios- pueden seguir. Sin embargo, no han sido capaces de presentar ni una sola propuesta que supusiese sacrificio alguno de los ciudadanos. Interesante este debate de pedir todos los días más carreteras, más policías, más servicios a cada ministro del Gobierno, al mismo tiempo que se le exige a la vicepresidenta económica que baje los impuestos. Piden sacrificios pero no son capaces de plantear una sola propuesta que suponga renuncia alguna. ¿Por qué afirmo esto? Porque la razón de fondo de dificultar cualquier acuerdo por parte del Partido Popular, es una decisión estratégica. Quieren gobernar a caballo de la crisis y entienden que cuanto peor les vaya a los españoles, mejor les ira a ellos. Esa es la razón por la que ponen todo tipo de excusas y dificultades para buscar puntos de encuentro que, de verdad, los hay y que serían muy beneficiosos para el interés general.

P: Hace un año que usted fue nombrado ministro de Fomento, ¿en qué ha cambiado su vida con dos responsabilidades tan absorbentes?

R: La vida se le complica a uno porque tiene más ámbitos de responsabilidad y lo que trata es de optimizar todos los minutos del día para tratar de responder a la confianza que en mi ha depositado el Secretario General del Partido y presidente del Gobierno de España.

P: ¿El balance de este primer año es positivo?

R: En el ministerio, sin lugar a duda. Este año se han salvado quinientos mil puestos de trabajo en toda España gracias a la inversión del ministerio de Fomento. Con este impulso inversor hemos finalizado un gran número de infraestructuras que contribuyen a la modernización del país, como la T1 del aeropuerto del Prat, la nueva estación de cercanías de la Puerta del Sol de Madrid o la nueva terminal del aeropuerto de Málaga. Este año, a pesar del plan de ajuste, seguiremos haciendo un gran esfuerzo inversor para el cambio hacia una España más moderna y sostenible y más respetuosa con el medio ambiente con un transporte más rápido, seguro, cómodo y bajo en carbono, como es el AVE y realizando una gran inversión en las redes de cercanías de las grandes ciudades -de ahí proviene más de la mitad de las emisiones de CO2 del transporte-.
Y en todos nuestros proyectos hemos apostado por la concertación. Por encima de las miras partidistas han de estar los intereses de los ciudadanos.

P: Este era un ministerio con muchos conflictos, sin embargo ahora parece que las aguas bajan mansas… Incluso hay alguna presidenta que lo propone como jefe futuro de la oposición -no se si ella se veía como jefe del Gobierno- …

R: Bueno, eso es una maldad, en todo caso… Yo lo que deseo es que el jefe de la oposición, presente y futura, siga siendo Mariano Rajoy. Incluso deseo que no lo cambien, al contrario de lo que ellos nos piden a nosotros…
Yo he concebido el ministerio de Fomento como un lugar donde había que concertar porque la planificación, desarrollo y ejecución de la obra pública trasciende a un Gobierno, a un ministro y, en muchos casos, a una legislatura. Por lo tanto, cuanto mayor grado de consenso podamos establecer sobre las prioridades del país mejor nos irá a todos y esto es muy importante. Por eso he planteado desde el primer día ámbitos de cooperación y concertación institucional que me parecen fundamentales en relación a un ministerio que tiene que trabajar por la cohesión territorial de nuestro país y que hace una fuerte inversión pública para garantizar esa cohesión territorial y política de infraestructuras que haga de nuestro país un territorio abierto y moderno y más competitivo. Eso, si se hace con el entendimiento de las comunidades autónomas es mucho mejor.

P: Este es un ministerio inversor y que, en estos momentos, tiene que tirar del carro de la economía. ¿Cómo se hace sin disparar el déficit?

R: Ahora mismo tenemos una inversión pública que es la mayor de la historia de nuestro país en relación con su PIB. Tenemos más de treinta mil millones de obra pública licitada pendiente de ser ejecutada. No ha habido otro momento en la historia de España donde se haya hecho esta inversión que tiene un doble objetivo: modernizar las infraestructuras de nuestro país, situarlo a la vanguardia de las mejores infraestructuras y, a su vez, generar actividad económica que es muy productivo para las empresas y para el empleo.
En un momento como este es vital para el país que la inversión productiva se mantenga lo máximo posible, compatibilizando tres cuestiones importantes: ir reduciendo el déficit público en el horizonte del 2013, para cumplir con las directrices de la UE; mantener la cohesión social de nuestro país en momento de dificultades y eso sólo se puede hacer salvaguardando la inversión en política social y, finalmente, mantener la inversión productiva que, a pesar del ajuste, está siendo la mayor jamás realizada.

P: ¿No nos estamos sobrepasando en la construcción de infraestructuras en nuestro país, sobre todo físicas, en detrimento de las nuevas tecnologías?

R: España tiene todavía un déficit muy importante de infraestructuras. Tiene que hacer una apuesta decidida por conectar mejor nuestros puertos y nuestras plataformas logísticas con la red ferroviaria. La alta velocidad debe llegar a todos los rincones de España para garantizar la cohesión territorial. Todavía tenemos algunos corredores muy importantes, pienso en el del Duero, en el transcantábrico, en la ruta de la plata, que hay que finalizar y ejecutar.
Creo que todavía tenemos asignaturas pendientes que tenemos que resolver y tiene que ser compatible con una apuesta por el desarrollo de las nuevas tecnologías, porque el futuro del país está en esos sectores. El gobierno está haciendo un esfuerzo grande en esos ámbitos, de las nuevas tecnologías y en la I+D+i, pero todavía queda un largo trayecto. Si alguna lección nos ha dejado la crisis es que nada puede volver a ser igual: nuestro crecimiento no puede volver a pivotar sobre sectores de bajo valor añadido ni sobre burbujas especulativas como la inmobiliaria, que está detrás de más de un millón de parados.

P: He hablado de paz en su ministerio, pero no podemos olvidarnos de que los controladores están en pie de guerra…

R: Es un colectivo muy importante, son los que tienen la responsabilidad de controlar el tráfico aéreo. Lo único que hemos planteado es que su trabajo se realice en términos equiparables a como se desarrolla en otros países de la Unión Europea, en términos de coste y de productividad. En este sentido hemos tomado unas decisiones que todos conocen y espero que, ese nuevo marco, permitan las condiciones para retomar un diálogo y llegar a acuerdos con un colectivo que tiene un importante trabajo que desarrollar.

P: ¿En algún momento ha pensado en aplicar la solución Reagan?

R: Cada país y cada momento tienen su afán y yo creo que he tomado la mejor decisión pensando en el bien general.

P: Usted, como vicesecretario general del PSOE tiene sobre sus hombros una gran responsabilidad. ¿Le preocupa el momento actual del Partido Socialista con los sondeos de opinión a la contra?

R: Queda mucho tiempo para los procesos electorales y, en todo caso, hemos tenido sondeos electorales más adversos en otros momentos y, después, hemos ganado las elecciones. Lo que tenemos que hacer es esforzarnos todos los días para ser merecedores de la confianza de los ciudadanos y estoy seguro de que, cuando llegue el momento y la hora de la verdad, van a valorar no sólo lo que ha hecho el Gobierno sino que van a valorar la actitud de la oposición y su comportamiento. No estoy especialmente preocupado aunque sí soy consciente de que tenemos que hacer un esfuerzo adicional.

P: ¿Cuál es el balance político de lo que llevamos de legislatura?

R: La lucha contra la crisis lo ha absorbido todo y está afectando a muchas personas. Podría haber afectado a muchas más si el Estado no hubiese respondido.
Los planes del Gobierno han permitido mantener más de quinientos mil empleos y dar trabajo a más de veinte mil pequeñas y medianas empresas. Se han inyectado 19.000 millones de euros a la economía que han ayudado a trescientas mil familias, PYMES y autónomos, pero también han permitido obtener 1.600 millones de euros para las arcas públicas por el respaldo a la banca. Añadamos que esas medidas también han permitido que miles de personas que habían perdido la prestación por desempleo, tuvieran una ayuda del Estado.
Esa red de seguridad que hemos tejido entre todos y que algunos critican como inútil, ha evitado, en gran medida, que se haya desencadenado una crisis social en nuestro país.

P: ¿Satisfecho con la transición realizada en Andalucía?

R: Totalmente satisfecho. Creo que Pepe Griñán y el equipo que ha conformado es una garantía de éxito para dar continuidad a un proyecto transformador de Andalucía que ha sido muy importante no sólo para esa parte de España sino para todo el país.

P: ¿Cómo ve el futuro del PSOE? ¿Le inquietan los rumores de posibles cambios en la dirección del Partido?

R: No se a qué se refiere cuando habla de rumores de cambio en la dirección del Partido…

P: La posibilidad de que el Secretario General no fuese el próximo candidato electoral… ¿Ha hablado de esto con el presidente Rodríguez Zapatero?

R: El secretario general y presidente del Gobierno, ahora mismo está concentrado en dar la mejor respuesta para resolver el mayor problema que tiene, en estos momentos, nuestro país, que es salir cuanto antes de la crisis y volver a crear empleo. Todo lo demás son especulaciones sin fundamento. Veo al presidente del Gobierno con mucha vitalidad, muchas ganas y con ambición de futuro.

P: ¿Las posibilidades de ganar unas elecciones dependen de quién esté al frente de la oposición?

R: Yo diría que dependen más del proyecto con el que uno trata de ganarse la confianza de los ciudadanos. Yo siempre digo que los ciudadanos votan por las expectativas de futuro y Mariano Rajoy es todo, menos una expectativa estimulante de futuro.

P: ¿Es de los que cree que las elecciones no se ganan sino que las pierde el Gobierno de turno?

R: Soy de los que pienso que las elecciones se ganan y se pierden. Nosotros esperamos poder volver a ganarlas en el año 2012.

P: ¿Una previsión para los próximos meses?

R: Empezaremos a ver la recuperación económica y eso será muy positivo para nuestro país y para los ciudadanos.

P: ¿Galicia?

R: Es mi tierra, el lugar de mis recuerdos, de mis sueños…

Joaquín Tagar