Alvaro Cuesta, asturiano de Oviedo, de 46 años de edad, está al frente de una de las Secretarías claves para los próximos meses: la de Ciudades y Política Municipal. Está casado y es padre de tres hijos, es un municipalista de vocación y coherencia ideológica. Estas fueron sus respuestas a nuestras preguntas.
Pregunta.¿Qué pasará en las ciudades y en las administraciones locales y autonómicas durante el 20 J?
Respuesta.: Nosotros hemos presentado una moción, en todos los Ayuntamientos españoles, en la que pedimos al Gobierno: primero, la retirada del Decreto Ley; en segundo lugar, que cualquier medida en materia de lucha contra el desempleo vaya precedida de un informe, de un libro blanco que se proporcione a los agentes sociales y al propio Congreso; en tercer lugar exijimos un informe del Consejo Económico y Social y, por supuesto, con carácter prioritario, que se escuche la voz del municipalismo en materia de empleo y que cualquier decisión pase por el restablecimiento del diálogo con todos los agentes sociales y económicos.
P: ¿Esto es comprender las razones de los sindicatos?
R: Los municipios tienen mucho que ver en las políticas activas de empleo, es más, los alcaldes socialistas destinan recursos presupuestarios al empleo, en cambio, en la mayoría de los Ayuntamientos del Partido Popular, no hay un solo euro destinado a planes de empleo o iniciativas que potencien a los emprendedores desde el punto de vista local. La filosofía de la derecha es el cemento, las infraestructuras en si mismas, dicen, son el mejor plan de empleo; nosotros creemos que tiene que haber acciones específicas. El Gobierno central se está desentendiendo de ese papel que tienen que tener los Ayuntamientos en el empleo.
P: Es decir que el decretazo va, un poco, contra el municipalismo...
R: El decretazo desatiende, efectivamente, al municipalismo y además se hace sin escuchar la voz del municipalismo, por lo tanto es una agresión más, al empleo y a los propios Ayuntamientos pero, sobre todo, a los ciudadanos y a las políticas que están haciendo los Ayuntamientos en favor de los emprendedores.
P: ¿Esto significa que los Ayuntamientos socialistas apoyan la huelga general?
R: Los Ayuntamientos lo que piden es que se respete el derecho de huelga, y lo que plantean, en la moción que está siendo aprobada o ha sido aprobada, es que se respete este derecho y se insta al Gobierno a que no ponga en marcha mecanismos en contra o que obstaculice el ejercicio de un derecho fundamental como es el derecho de huelga y se hace el pronunciamiento expreso en contra del Decreto Ley. Los ayuntamientos no son una institución convocante de la huelga.
P:Hay un aspecto en el decretazo que afecta bastante a determinados Ayuntamientos de Andalucía y Extremadura, que son los que se refieren al PER, que ahora desaparece.
R: El planteamiento que hace el Gobierno, invade competencias de los Ayuntamientos, es un planteamiento, además, que, desde mi punto de vista, es grave porque supone una gran desconfianza hacia los propios Ayuntamientos. Si algo garantizaba el PER era el apoyo a los pequeños núcleos rurales, permitía que algunos sectores de la población española pudiesen tener mejor calidad de vida en el medio rural, favoreciendo su vinculación al mismo. En estos momentos, el mensaje que está mandando el Gobierno es el de condenar a muchas personas a la trashumancia y, sobre todo, a que se instalen en los arrabales de las grandes capitales, es decir está creando un riesgo potencial de futuras bolsas de marginación, y eso es peligrosísimo.
P: El Presidente Aznar ha acusado a los Ayuntamientos de la brutal subida que ha tenido, en este país, en los últimos años, la vivienda.
R: El culpable del aumento del precio de la vivienda es el Gobierno de Aznar. La vivienda ha subido el 55% en los seis últimos años, y sólo en el último año ha subido el 15%, estamos hablando de vivienda nueva. Además, hay otro dato que quisiera dar y es que mientras en el periodo socialista de gobierno, hasta el año 96, de cada 10 viviendas que se construían en España, 4 eran viviendas de promoción pública. En cambio, desde que gobierna el Partido Popular, de cada 100 viviendas sólo 4 son de promoción pública; el Plan Nacional de la Vivienda del Gobierno ha fracasado rotundamente.
¿Qué es lo que dice Aznar? Imputa, como en tantos otros temas, la responsabilidad a los demás, nunca asume sus propias responsabilidades y culpabiliza de esta situación a los Ayuntamientos. Pero lo cierto es que el Gobierno del Partido Popular ha aprobado, desde que llegó al poder, dos reformas de la Ley del Suelo, entre el año 96 y el año 2000, y en el mismo año 2000, en el segundo mandato, aprueban un Real Decreto Ley, que se llama medidas de liberación del mercado del suelo. En las tres reformas, el Gobierno decía que con esas medidas lo que se iba a lograr era un abaratamiento del precio del suelo, la realidad es que hoy el precio del suelo ha aumentado su precio en más de un 35%.
P: ¿Ha cambiado mucho la política municipal con la llegada del PP? ¿ Qué han ganado y qué han perdido los municipios con la nueva política conservadora?
R: Los Ayuntamientos han perdido, por un lado autonomía, es decir se han tomado decisiones desde Madrid que invaden el ámbito municipal. Tres ejemplos: la Ley General de Estabilidad Presupuestaria, que invade la capacidad de financiarse que tienen los Ayuntamiento; en segundo lugar, se han tomado medidas que afectan a la vivienda y al suelo a través de disposiciones del Gobierno Central que disminuyen la capacidad de los Ayuntamientos de hacerse con patrimonio público de suelo y, en tercer lugar, se está generando una asfixia económica. Hoy los Ayuntamientos reciben menos dinero de los recursos del Estado y ya no estamos hablando de Ayuntamientos, estamos hablando de ciudadanas y ciudadanos, porque cuando se habla de recursos públicos y de Financiación Local, se habla de servicios y de calidad de los servicios y hoy la subvención al transporte público urbano, ha disminuido, las subvenciones a medidas de fomento del empleo no se dan, el Gobierno no pone un euro en planes de integración social de inmigrantes. Quien pone el dinero son los Ayuntamientos.
P: Dicen que ellos bajan los impuestos, a lo mejor esa es la compensación...
R: El Gobierno juega a la apariencia de la bajada de impuestos pero, en el fondo, lo que está haciendo es una política que ha aumentado la presión fiscal. El Gobierno está haciendo una cosa muy curiosa, le está diciendo a los Ayuntamientos, que suban los impuestos: el Gobierno ha prometido suprimir el Impuesto de Actividades Económicas, por el que los Ayuntamientos ingresan alrededor de 1.800 millones de euros, pero si se suprime, los Ayuntamientos plantean, razonablemente, la necesidad de la compensación. La respuesta es que salga de los impuestos de todas la familias, que se suba el IBI, es decir, Aznar pretende que la supresión del Impuesto de Actividades Económicas, que afecta a un colectivo concreto reducido de la sociedad, lo paguen todas las familias a través de un catastrazo.
P: También ha hablado el Gobierno de descentrealización y, hace casi un año, de un Pacto Local.
R: Sí, el Gobierno ha hablado de un Pacto Local, pero dice una cosa y hace otra. Le daré un ejemplo. Ha aprobado leyes que agreden y limitan la autonomía de los Ayuntamientos y, unido a esto, les ha asfixiado económicamente, hasta tal punto, que los propios Ayuntamientos han recurrido. En España, más de 1200 Ayuntamientos, que representan a 14 millones de habitantes , han recurrido decisiones del Gobierno. No tiene ningún crédito, por lo tanto, para plantear un Pacto Local o de descentralización. Pero además, ¿qué pretende el Gobierno? Enfrentar a los Ayuntamientos con las Autonomías, porque el Pacto Local tiene que resolver algo que es fundamental y previo, y es la Financiación Local, cómo tiene que ser el futuro Gobierno Local, qué medidas hay que tomar en materia de seguridad ciudadana que tengan repercusión en los Ayuntamientos, etc.
| Los alcaldes socialistas realizan políticas activas de empleo |
P: ¿Y sería necesaria, también, la reforma de la Ley Electoral?
R: Nosotros creemos que, cuando se habla de nuevo gobierno local, hay que mejorar la calidad democrática y la manera de mejorar la calidad democrática, es garantizar la elección directa de los alcaldes. Para garantizar la elección directa de los alcaldes, hay que tomar decisiones que afectan a la Ley de Régimen Electoral y es competencia del Gobierno y del Parlamento.
P: ¿Hay un municipio socialista y un municipio conservador, o las circunstancias económicas acercan mucho los parámetros de comportamiento?
R: Sí, es distinto el modelo de gestión socialista del modelo de gestión del Partido Popular. Hay un modelo de gestión socialista que apuesta por una ciudad participativa, de mayor calidad democrática, de mayor transparencia en la gestión de los recursos públicos y esto, no son frases, se pueden demostrar con hechos. La política de contratación y de gestión de los recursos públicos que están haciendo los Auntamientos del PP, en algunos casos, rozan la corrupción política y la estafa y, sobre todo, la oscuridad en la presentación de cuentas y de datos.
Las políticas de especulación urbanística del Partido Popular son más que evidentes, también, en la mayor parte de las ciudades dónde gobiernan; hay un modelo, por lo tanto, más transparente, más democrático, que apuesta por hacer hincapie en las políticas de empleo, en la vivienda, en el derecho de los jóvenes al acceso a la vivienda, que plantea ciudades más habitables, ciudades de los niños, ciudades que tengan en cuenta la situación de los discapacitados, ese planteamiento es el planteamientos que estamos haciendo los socialistas. Ciudades emprendedoras, ciudades cooperantes, ciudades cosmopolitas y abiertas.
La ciudad del Partido Popular es un inmenso mercado y, sobre todo, un inmenso mercado de suelo. Para los socialistas la ciudad es un espacio para vivir, un espacio para la política, un espacio para ser ciudadano, esa es la gran diferencia entre unos y otros.
P: La emigración y la política local es algo que está muy relacionado, ¿cómo se integra, desde la política municipal, a los inmigrantes, dado el aumento de ciudadanos de otras culturas que se instalan aquí?
R: Nuestros Ayuntamientos están haciendo un gran esfuerzo en políticas de integración. No cabe duda de que se ha producido un fracaso, absoluto y estrepitoso, de la política del Gobierno en materia de inmigración.
Primero, porque el Gobierno ha despreciado una oferta responsable, con visión de futuro, que habíamos formulado, la del pacto por la inmigración.
En segundo lugar, porque el Ejecutivo no es capaz de aplicar sus propias leyes en materia de extranjería, no olvidemos que en un año han aprobado dos leyes distintas y contrarias y ahora hablan de una tercera, es decir, el Gobierno es errático, no sabe, no resuelve adecuadamente este tema.
En tercer lugar, cualquier política de inmigración debe de conjugar tres elementos: primero, regular los llamados flujos migratorios, ponerlos en relación con las posibilidades reales del mercado laboral existente en el país; segundo, el control de fronteras, dónde el Gobierno hace aguas por todos los lados y no porque vengan por el mar, sino porque la mayor parte de la emigración clandestina aterriza en avión y, en algunos casos, además, aterriza impulsada por las propias administraciones del Partido Popular: cada noche aterrizan en Madrid 50 subsaharianos, procedentes de las Palmas de Gran Canaria, y se les abandona a su propia suerte a las puertas del aeropuerto. Y el tercer pilar, son las apuestas de integración social en todos los ámbitos, educativos, vivienda, servicios públicos, servicios sociales...
¿Qué hacen los Ayuntamientos socialistas? Están gastando mucho dinero en políticas activas de integración social, están asumiendo todos los problemas que la incapacidad política del Gobierno está generando. Y, además, el Ejecutivo no está poniendo un sólo duro.
P: Una última cuestión, el papel de las ciudades en el mundo globalizado en el que vivimos, ¿vamos a un mundo de ciudades, de grandes ciudades? ¿se puede hablar de eso, de la Europa de las ciudades como algo del futuro?
R: En el origen, Europa es la Europa de las ciudades, en segundo lugar yo creo, y lo digo abiertamente, es mucho más cosmopolita y mucho más integradora la cultura de la ciudad que los valores que se desprenden de ideas o ideologías como la de Nación, de tal manera que la Nación es más excluyente que el concepto más incluyente de ciudad.
Hoy, desde luego, las ciudades en red son una realidad, tienen que tener un mayor espacio en la construcción de la Unión Europea porque, como decía, están en el origen de Europa y las ciudades tienen un potencial en el desarrollo económico extraordinario. Pero añadiría algo más, el capital es global pero el empleo es local, muchas soluciones a los nuevos retos del Estado de Bienestar sólo lo garantizan las ciudades con soluciones muy imaginativas y modernas y añado: muchos de los nuevos horizontes de la democracia, de la nueva organización de la política están en la política municipal o en la capacidad que tiene la ciudad de impulsar nuevas formas de participación ciudadana. Por lo tanto, yo creo que la ciudad es el futuro.
P: Esto es vocación...
R: Vocación y coherencia ideológica. Creo que hoy, para la izquierda, el reto del nuevo socialismo democrático pasa por dar respuesta a problemas cotidianos, a introducir una mirada local en la respuesta a muchos problemas, pero es que, además, los nuevos desarrollos del modelo de políticas sociales o de Estado del Bienestar están en el ámbito de la ciudad y las nuevas respuestas, en el ámbito de la profundización democrática, están también en el escenario de la ciudad.
Creo que hoy la política más coherente con lo que va a ser el futuro de la izquierda y del socialismo democrático, está en una apuesta decidida por el mundo de las ciudades, por el mundo de lo local.
