El PSOE reivindica la creación de una Unidad de Disfagia Pediátrica en el hospital Virgen de La Arrixaca, con implantación progresiva en el resto de áreas de salud


La diputada del Grupo Parlamentario Socialista Consuelo Cano ha llevado a la Comisión de Sanidad y Asuntos Sociales una moción en la que pide la implantación de una Unidad de Disfagia Pediátrica en el Hospital Universitario Virgen de La Arrixaca, así como en el Hospital General Universitario de Los Arcos del Mar Menor y progresivamente en el resto de áreas de salud. La iniciativa ha contado con el respaldo de todos los grupos parlamentarios a excepción de Podemos, que se ha abstenido.

Cano indicó que nuestra Comunidad Autónoma no cuenta con una unidad de este tipo, “y su apertura representa una necesidad plenamente justificada. De hecho, ya se ha hecho algún intento pero no se materializó”.

La Unidad de Disfagia Pediátrica es una unidad especializada del Servicio de Atención a la Infancia, donde se atienden graves dificultades de deglución, secundarias a diversas patologías, en niños en la edad pediátrica. También realiza un acompañamiento a las familias durante el proceso de tratamiento.

Consuelo Cano argumenta en su moción que los niños atendidos por esta enfermedad presentan una incapacidad para poder deglutir alimentos sólidos o líquidos que puede afectar en diferentes grados, llegando incluso a la incapacidad total de alimentación por vía oral. Las consecuencias de estos trastornos son diversas y pueden llegar a dañar gravemente la salud del niño. Entre las principales están:

La desnutrición, debido a la incapacidad para ingerir la cantidad del alimento adecuado a la edad. Son niños que debido a su patrón motor necesitan un mayor aporte calórico de lo que necesita un niño de su edad; deshidratación, por la incapacidad de ingerir los líquidos adecuadamente. Problemas respiratorios de repetición o enfermedades pulmonares crónicas, debido a aspiraciones por atragantamiento con la comida o los líquidos, pudiendo llegar a la muerte por asfixia.

La diputada socialista señaló que “estas consecuencias no se presentan unilateralmente sino que van en conjunto y repercuten una sobre otra, incidiendo muy gravemente en la salud del niño y su recuperación”.

Por ello, considera que “tratándose de una necesidad básica del ser humano, cuyo trastorno puede tener tan graves consecuencias para su desarrollo, es necesario ofrecer acciones concretas por parte de un equipo de profesionales especializados que atienda al menor, a su familia y a su entorno más próximo”.

Estas acciones -según la diputada- deben estar encaminadas a una pronta detección, prevención y tratamiento de los trastornos deglutorios, con una duración que varíe en función de variables como la edad de los menores, la patología que presente, las dificultades y complicaciones añadidas, el desarrollo psicomotor, etc.