Felipe Carretero y los problemas del sufragio universal en 1913

  • Escrito por Eduardo Montagut
  • Publicado en Historia y Vida

Felipe Carretero Merino / Fundación Pablo Iglesias Felipe Carretero Merino / Fundación Pablo Iglesias

El santanderino Felipe Carretero Merino fue uno de los fundadores de la Agrupación Socialista de Bilbao, destacándose en el ala moderada de la misma frente a la liderada por Facundo Perezagua, como nos informa el Diccionario Biográfico del Socialismo Español, del que hemos sacado la información sobre nuestro protagonista. Después de un proceso consiguió que las autoridades permitieran que fuera concejal por Bilbao, ya que así lo expresaron las urnas de 1897, porque al no pagar contribución había sido incapacitado, un problema que fue común entre muchos compañeros socialistas en las elecciones reñidas de los años noventa del siglo XIX en la capital vizcaína, generando no pocos conflictos. No olvidemos que los socialistas se fueron haciendo muy fuertes en la zona y eso generó la respuesta de los partidos dinásticos y las autoridades.

Posteriormente, ya en el siglo XX, Carretero sería elegido varias veces, y llegaría a actuar como alcalde eventual en diciembre de 1917. Tuvo muchos problemas con las autoridades por su decidido compromiso socialista, especialmente por su participación en un mitin en Ortuella en junio de 1898, que le valió una condena que terminaría cumpliendo a pesar de haber marchado, en un principio, a Francia para evitarla.

En línea con su moderación dentro del socialismo vasco y español, fue partidario de la colaboración electoral con los republicanos en la consulta que el PSOE realizó en 1903. En Bizkaia defendió esta postura en las elecciones locales.

Llegaría ser presidente de la Federación Socialista de Bizkaia. En tiempos de la Dictadura de Primo de Rivera volvería a ser perseguido, aunque sin consecuencias finales. Murió en 1937.

Pero en este trabajo nos acercamos a un artículo que publicó en “El Socialista” en el número del 3 de julio de 1913 sobre el sufragio, y que nos parece interesante por ser una interpretación personal sobre la violación del derecho al sufragio que se producía en aquella época y que caracterizaba al sistema político español. Carretero no se quedaba en la denuncia, buscaba una solución, de ahí el título de su artículo: “Sufragio Secreto”.

Carretero comenzaba el texto afirmando que el sufragio universal era la principal conquista política moderna, como no podía ser de otra manera para un socialista. Era el legado de la Revolución Gloriosa de 1868 y de la Constitución de 1869, aunque, como bien sabría nuestro protagonista, luego sería suspendido con la Restauración canovista, aunque volvería a ser reconocido gracias la reforma liberal de 1891. También citó la Revolución Francesa, pero para Carretero las concesiones del sufragio universal en Francia o en España no eran más que nominales. Este derecho individual no se podía ejercer por parte del pueblo por la supeditación económica en la que vivía.

En las ciudades, centro fabriles y mineros el capitalismo se encargaba de anular la voluntad del votante a través de la amenaza del despido. Los que no se dejaban intimidar y tenían más conciencia eran perseguidos con las graves repercusiones que eso acarreaba sus familias. Los demás terminaban votando lo que deseaba el capataz, el tendero, el casero, etc.

En el ámbito rural la presión era mayor y más fácil. Allí funcionaba el caciquismo que ejercía tal presión que podía privar al bracero del jornal, o sumir en impuestos y trabas al pequeño propietario.

En conclusión, se estaba impidiendo al pueblo español ejercer el derecho al voto en libertad. Por eso, Carretero solicitaba que se implantase y garantizase el sufragio secreto, poniendo el ejemplo del caso argentino.

El procedimiento se basaría en establecer en el colegio electoral un espacio donde los votantes, de uno en uno, y sin miradas indiscretas, pudieran coger las candidaturas (papeletas sería el concepto que nosotros conocemos y empleamos) de los partidos que concurrían a las elecciones, o las llevarían de antemano, para introducirlas en sobres opacos, que cerrarían y luego entregarían al presidente de la mesa. Estos sobres solamente se podrían abrir cuando se realizase el escrutinio. Habría que mejorar también la acreditación personal para poder votar.

Para Carretero esta era una demanda que debía aparecer en el programa del Partido, en su programa mínimo, y que garantizaría el éxito electoral para los socialistas.


José Clemente Vidal en el socialismo de Garrucha

Junio 13, 2017 Más Historia y Vida

José Clemente Vidal fue un comerciante en Garrucha. Socialista, concejal y alcalde de su localidad. Al terminar la guerra sería procesado, condenado y fusilado en un cortísimo espacio de tiempo. ...

Sobre el origen del término “socialismo”

Junio 12, 2017 Más Historia y Vida

Al parecer, el primer autor que empleó el término de “socialismo” fue Ferdinando Fachinei en el siglo XVIII. Fachinei fue un religioso italiano nacido en 1725. Fue un sabio de la época en varias mater...