- EL FUTURO DEL SOCIALISMO -


Bajo este epígrafe, se recogerán todas aquellas opiniones que deseen contribuir al debate abierto sobre el futuro del socialismo.


ULTIMA ACTUALIZACIÓN 15/06/01

LA IZQUIERDA: UNA IDEOLOGÍA POLÍTICA

El pasado día 11 de junio, el periódico "El Mundo" publicaba en su Tribuna Libre un artículo del Sr. Henry Kamen, titulado "¿El fin del socialismo? ", en el que, partiendo del hecho real de la celebración de las elecciones británicas, se van exponiendo un glosario de ideas que giran, en realidad, en torno a una única y fundamental: la izquierda no es de ningún modo una ideología política y no sirve para nada; amén por supuesto, de entrecomillar que: "es conveniente recordar que casi no existe diferencia entre la política de Tony Blair y la de Aznar".

Leer un artículo de esta naturaleza, supongo que no deja indiferente a nadie. Si se es de ideología conservadora, porque es un triunfo de las tesis de sus defensores, puesto que se afirma que el socialismo como doctrina ha fallado por completo, tanto en términos económicos como sociales. Si se es de ideología de izquierdas, porque, con todo el respeto que merecen las opiniones ajenas, es dejar de lado, sin más, parte de la historia más reciente de la humanidad, como el nacimiento y existencia de los movimientos obreros de finales/principios de este siglo. Movimientos que surgieron porque las condiciones de trabajo, que en esa Europa industrial se estaban produciendo, hacían que la relación entre empleadores y empleados fuera cada vez más injusta, y llevara a los segundos a agruparse para reivindicar condiciones de vida más dignas y justas.

Es cierto, que el ideario socialista de los partidos de principios del siglo pasado, en buena parte ha desaparecido. Hoy en día hablar de que el pueblo debe poseer los medios de producción en sus manos, parece una cuestión ajena a la realidad. Y a esta conclusión se ha llegado después de haber visto el nacimiento de los estados comunistas de la antigua URSS y de la Europa del Este, su existencia y su catastrófico final. Pero de ahí a concluir que toda la ideología de izquierda sobra, hay un abismo, porque no debemos olvidar los movimientos de la nueva derecha y de la nueva izquierda, que ahí están.

El liberalismo, ha entendido siempre que el poder del Estado es un obstáculo para la libertad y para el desarrollo del ser humano en todas sus esferas, pero a su vez debe proporcionar unas bases concretas para que el comercio y la vida familiar prosperen; es decir, en algunas áreas se incrementa el poder estatal, pero se restringe en otras.

A este respecto, quizá haya que recordarles a los defensores de estas ideas que el mercado no está desprovisto de poder, puesto que esta realidad que llaman "libre mercado" va aparejada a una realidad muy compleja: sistema corporativo, imposiciones de corporaciones multinacionales, la lógica de la banca..... en definitiva, rivalidades económicas entre bloques de poder.

Es cierto, que las ideas de hacer retroceder el poder del Estado, vienen teniendo un sustancial apoyo político, y ello quizás debido a que estas ideas han aglutinado el descontento, la desconfianza y la insatisfacción que el Estado de Bienestar ha generado en la población con sus políticas intervencionistas.

Pero no es menos cierto, que las desigualdades entre clases, sexos o regiones existen y están ahí, y si bien disfrutar de esa libertad que contribuye a mantener la autonomía y los derechos individuales es importantísimo, también lo es para tener los recursos necesarios - materiales, culturales, etc. - y poder llevar a cabo la actuación de cada cual. La afirmación de que todos los "hombres son libres e iguales" se aviene mal con un "Estado mínimo".

Así, decir que la derecha es la salvación, es algo a lo que me opongo con rotundidad.

La extensión del mercado a más y más áreas de la vida, la creación de un Estado despojado del compromiso excesivo tanto con la economía como con la provisión de oportunidades, gobiernos fuertes que aplican la ley y el orden, es una base suficiente como para afirmar que la ideología de izquierdas sí existe. Y ello es así, desde el momento en el que deben luchar por corregir o equilibrar estas desviaciones.

Si hay una crisis de ideología, deberemos afirmar que en ambos lados, porque expresiones como mercado, Estado, libertad, candidato honesto, intenciones honestas, forman parte del léxido de la política actual, se sea de derechas o de izquierdas. No olvidemos que ambos pensamientos están interesados en las condiciones políticas, sociales y económicas para el desarrollo de las capacidades, intereses y deseos de las personas y que, al fin y al cabo, el escepticismo del liberalismo, respecto al poder político, y el escepticismo marxista, respecto al poder económico, se complementan.

No puede haber política, sea en la posición de gobierno o en la posición de oposición, sin ideología, porque las ideas son el sustento del hombre para desear y poder cambiar esa realidad que nos es dada, y porque la política, como dice Zambrano " es reforma, creación, revolución siempre, por tanto: lucha entre el individuo y la vida".

Izaskun Sánchez Ruiz
Grupo Parlamentario Socialistas Vascos